El COB ya tiene más de media permanencia en el bolsillo. Con un partido más al estilo de la anterior etapa que de la de Paco García, los ourensanos ganaron por calidad individual aunque perdieron la señal de identidad de su defensa, algo que debe regresar cuanto antes para volver a competir ante cualquier rival. Nocedal, Arco, Loughton y Howell fueron los baluartes para el triunfo final.
El encuentro comenzó con una sucesión de errores en uno y otro equipo que lo convertían en poco vistoso para el aficionado. La defensa de Tarragona maniataba las ideas del COB, que sólo veía aro cuando jugaba balones interiores, aunque fallando en muchas acciones claras de canasta. Así Tarragona llegó a mandar con diferencias cortas en el marcador y los porcentajes de tiro de unos y otros eran ridículos. Sin embargo, a pesar del tanteador corto, la intensidad defensiva del COB no era la de otros partidos y el equipo lo notaba al no poder correr y controlar el rebote. Sólo los dos últimos minutos del cuarto, con la salida de Arco el público comenzó a engancharse al choque y el marcador se equilibraba. Loughton era el único jugador que daba la cara en ataque y Howell y baluarte en defensa y clave para el equipo.
Y nada cambió en el segundo cuarto, lo único los protagonistas en uno y otro equipo. En Tarragona apareció Berni y encontró a Mesa y Diouf como complementos en la pintura y así consiguieron anotar con cierta fluidez en el cuarto. García mostró en varios momentos su descontento con la defensa, pero el equipo iba a tirones. Sólo mediado el cuarto cuando se adelantaron líneas defensivas se consiguió correr, robar balones y provocar los errores de Tarragona y Matías Nocedal y Sony con dos triples dieron la primera ventaja clara a los locales (30-25).
Pero fue un espejismo temporal. El COB seguía espeso en ataque, sin aprovechar la ventaja que la otorgaban los cambios defensivos en los bloqueos de los de Juan Pablo Marquez y lo dejaba todo a la inspiración individual, aunque Arco no estaba acertado en este cuarto y el equipo lo notaba. Howell era el baluarte y el marcador al llegar al descanso reflejaba la igualdad sobre el parquet (36-36).
Nada cambió tras el descanso. Un 6-0 de inicio era contestado por cinco puntos de Johnson y el choque volvía a entrar en un intercambio de canastas y errores. Los locales seguían sin estar finos en defensa y sólo tres tiples de Arco, Loughton y Nocedal colocaban la máxima diferencia a su favor (53-44).
A pesar de todo el equipo seguía sin gustarle a Paco García y lanzó un mensaje claro dando entrada a pista a Sony y Coego para dar mayor intensidad a la defensa. Aunque la última jugada del cuarto fue un reflejo del choque. El triple sobre la bocina de Hess sin oposición levantó las iras del técnico en busca de una reacción.
Y lo consiguió gracias a un cambio defensivo de actitud y de agresividad en la ayudas. Le hicieron falta cuatro minutos para romper el choque con una renta de 12 puntos, aunque el equipo no ganó con comodidad por su debilidad defensiva. Arco reapareció para sentenciar demostrando quien es el líder que pedía Paco García.