«So veñen a limpar porque vén o alcalde», decían los vecinos antes de la llegada del regidor a la alameda de Covadonga
08 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Fuese casualidad o no, el hecho de que los operarios de Urbaser se afanasen en limpiar la Alameda de Covadonga minutos antes de que el regidor municipal la visitase para inaugurar su reforma molestó a algunos vecinos. «So veñen a limpar agora porque vén o alcalde», lamentaba un joven mientras residentes y medios de comunicación esperaban a Francisco Rodríguez.
Para cuando él llegó -lo hizo en su Audi oficial con un cuarto de hora de retraso- la limpieza de la zona ya había finalizado y el alcalde pudo visitar una Alameda en perfecto estado de revista. Su presencia amilanó a algunos de los que antes protestaban, pero alguna queja sí pudo escuchar de manera directa.
Rodríguez llegó acompañado del concejal de Tráfico, Fernando Varela, y del de Medio Ambiente, Demetrio Espinosa. Este último fue el primero en intervenir y también el primero en reconocer que Covadonga es «unha das zonas máis esquecidas historicamente da cidade». También lo hizo el alcalde, que prometió cambiar esa tendencia: «Estamos actuando xustamente nun barrio que durante moito tempo foi esquecido e dalgunha maneira con esta actuación ponse de manifesto o noso compromiso de que as persoas que viven nos barrios da periferia poidan desfrutar de igual maneira que os que viven en barrios máis céntricos», dijo. Esta frase gustó a los vecinos que la escucharon, que comenzaron a aplaudir.
La reforma inaugurada ayer, financiada por el Plan E con 84.530 euros, supuso una renovación total de la Alameda, con nuevos ajardinamientos, pavimentación, accesos y mobiliario urbano. Además, el Concello colocará con fondos propios tres mesas de piedra la semana que viene para finalizar la renovación de un espacio hasta ahora muy degradado.