En pleno mes de junio nada hacía pensar que un temporal al más puro estilo invernal pudiese dejarse sentir en Ourense. Así fue y los ciudadanos tuvieron que hacer frente, desde primera hora de la mañana, a las incomodidades del fuerte viento y la lluvia intermitente que fueron protagonistas del día.
Las inclemencias motivaron la caída de varios árboles, el desplazamiento de contenedores o el desprendimiento de macetas e incluso ventanas. Bomberos y Policía Local tuvieron que realizar numerosas salidas para solucionar problemas puntuales y también alguna inundación.
El incidente más grave tuvo lugar por la mañana, cuando la caída de una maceta de un balcón de Juan XXIII golpeó a una viandante, que resultó herida leve. Horas después, y debido también al efecto del viento, una ventana de la planta 17 del edificio de La Torre, en pleno centro de la capital, provocó la caída de cristales y cascotes a la calle, obligando a la Policía Local a acordonar la zona mientras los bomberos la limpiaban. En quince minutos todo quedó restablecido y no hubo daños personales.