Para Ibrahima Diouf la clave de la integración y la buena convivencia está en la interculturalidad
02 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Ibrahima Diouf (Senegal, 1964) es desde este pasado sábado el nuevo presidente de la asociación ourensana de senegaleses, entidad de la que, en los últimos tres años, había sido secretario. Los proyectos siguen teniendo una finalidad común: la integración. Algo en lo que esta asociación, fundada en 1993, no es solo veterana, sino pionera, ya que fue la primera entidad de inmigrantes africanos creada en la capital ourensana.
-¿Por qué es importante el asociacionismo?
-Es muy importante tener una asociación, porque los inmigrantes tienen culturas. No son inmigrantes sin más: son personas que no son solo fuerza de trabajo, sino que necesitan que la gente los conozca y, sobre todo, tenemos que adaptarnos y al mismo tiempo preservar nuestra cultura. Además, para arreglar los papeles, o aprender el idioma, los inmigrantes necesitan apoyo. Es verdad que hoy en día hay varias oenegés que ayudan al inmigrante, pero el trabajo que hace nuestra asociación es más complejo, porque nosotros sabemos, como inmigrantes, lo que se necesita, desde un punto de vista personal y cultural.
-¿Cuál es el motivo de vuestra colaboración permanente con asociaciones culturales de la ciudad?
-Colaboramos mucho porque tenemos que mostrar a los ciudadanos que tenemos cultura, que es distinta, pero no diferente. Participamos en muchas actividades, porque esa es la base de la convivencia. Nosotros hacemos nuestro deber, pero falta que la gente se informe. Hay gente que necesita sensibilización para saber qué es la inmigración.
-¿Fue duro el comienzo de esta tarea?
-Sí, porque en aquel momento teníamos muchos problemas, sobre todo por el color de piel. Había discriminación, a nivel racial, por ese motivo, por ser árabe. También religioso. Y se daba mucho el fenómeno de culpabilizar al inmigrante: por la falta de trabajo, por la delincuencia... Aunque lo peor de todo era el color, sobre todo para encontrar un trabajo. Y a día de hoy el color sigue siendo un problema. La gente lo que mira es que eres inmigrante. Pero todos somos inmigrantes en algún lugar.
-¿Hoy en día os sentís a gusto en Ourense?
-Los gallegos suelen ser más abiertos en el tema de la inmigración, porque muchos han sido emigrantes. En general nos sentimos bien acogidos. Hace veinte años los que llegaron tuvieron muchos problemas, pero hoy todo mejoró mucho.
-¿Cuáles son los planes de la asociación?
-La obligación del inmigrante es adaptarse, pero sin perder su cultura. Y ese es el trabajo de nuestra asociación. Vamos a trabajar aún más. Habrá más actividades y desde el año pasado somos la primera asociación de inmigrantes en España cuyos socios, todos, tienen seguro de repatriación.