Estrella y Julián son pareja y además representan a la provincia en encuentros de culturismo por toda España
12 may 2009 . Actualizado a las 11:19 h.La práctica de ejercicio para el desarrollo de los músculos es la definición que el diccionario de la Real Academia Española hace de culturismo. Pero para Estrella y Julián aficionados a esta práctica -y pareja- es algo más. Ambos, por libre, cuidan de sus cuerpos, los esculpen de cara a participar en campeonatos oficiales. Así Estrella Sueiro de 32 años fue hace dos años campeona del norte de España y quinta en el campeonato de España y Julián Conde de 25 años compitió el pasado año por primera vez quedando subcampeón en su categoría en el norte de España. Ahora, ambos, se preparan para las citas futuras. A finales de este año -30 y 31 de mayo- Julián participará de nuevo en el campeonato del norte de España y Estrella tendrá que esperar hasta noviembre para enfrentarse a otras culturistas.
Detrás de los cuerpos y de los campeonatos existe una forma de vida. Pesas, musculación, dietas, rutinas, entrenamientos y ejercicios viven en la mente de los dos ourensanos que se iniciaron casi juntos en la disciplina. Estrella es la única ourensana que en la actualidad practica el culturismo y su afición nació hace apenas dos años. Fue precisamente Julián el que la animó, cuando se conocieron en clases de Full Contact, donde ambos son cinturón negro. Julián practica artes marciales desde pequeño. «Empecé con la pesas casi por tontería», relata. Ahora ambos lucen cuerpos musculados y se preparan todos los días para conseguir una mejor definición.
A pesar de lo que pueda parecer aseguran que el entrenamiento no es lo más importante para ellos. La dieta es la base. «Cando nos preparamos temos que levar unha dieta estricta a base de pechuga, arroz y pescado» explica Estrella que añade: «As dietas dan moi mal humor». Y en esto también coinciden y añaden que el hecho de ser pareja les ayuda a la hora de comprender ciertas cosa. «Cuando no estamos preparando una competición hacemos una vida normal, salimos con los amigos y podemos por ejemplo beber un a cerveza, pero cuando la competición está cerca tenemos que controlarnos más», comenta Julián. Es más, ambos tienen sus propios trabajos al margen del culturismo. Julián trabaja en una gasolinera y Estrella es camarera en un restaurante de comida americana en la capital.
Ninguna ayuda
La falta de ayuda institucional es uno de sus principales problemas. «Ninguén nos axuda en nada. Temos que levar en ocasións unha dieta que supón unha inversión grande de cartos que temos que sufragar nós. Incluso as viaxes ás competicións, as estancias, etcétera», relata Estrella. «Neste mundo hai que ter padriños», lamentan.