24 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Pachi Vázquez celebró ayer su última reunión con militantes antes del congreso que se inicia hoy y que servirá para decidir si se convierte o no en el nuevo secretario general del PSOE gallego. El líder socialista ourensano dijo percibir una gran ilusión entre sus compañeros de la provincia «para construir un alternativa sólida para cambiar este país». Vázquez aprovechó para criticar la falta de peso de Ourense en el nuevo ejecutivo de la Xunta y dijo, en relación al nombramiento de cargos intermedios y del «superdelegado» autonómico, que «a pelea polos sillóns no Partido Popular é a degüello». Esta reflexión le llevó a decir que las baronías del PP no han sido relegadas, como asegura Alberto Núñez Feijoo.