Punset, algo más que un apellido

OURENSE

La especialista en filosofía de la educación habló sobre la necesidad de dejar que los niños puedan expresar sus emociones, sin reprimirles ni siquiera las más negativas

23 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Se apellida Punset. Difícil romper con la fama de su polifacético y televisivo padre. Pero Elsa (la hija de Eduard) ha sabido buscarse su propio espacio en el terreno educativo, más allá de lo que diga su nombre. Filósofa de la educación, reconocida por su trabajo de investigación más allá de nuestras fronteras, ayer no dudó en desplazarse hasta O Barco de Valdeorras para dar una charla.

Estaba en los Encontros Familia-Escola de la asociación cultural Vagalume, invitada para hablar sobre la inteligencia emocional, esa que acompaña a los humanos desde que nacemos y que ella aboga por dejar fluir. «Los niños tienen que llegar a sus razonamientos lógicos, aunque estos no sean verdad», explicaba en un conferencia en la que estuvieron muy presentes (a través de su voz) sus dos hijos, en especial la pequeña Tiziana, de cuatro años, que ha empezado a pensar en la muerte, y en que no quiere morirse.

«Somos rehenes de nuestras emociones, porque están en la base de cada pensamiento racional, por eso hay es necesario conocerlos», aseguró. Considera que los niños están «sobreproteguidos» en lo físico y «abandonados en lo emocional», por lo que invitó a los numerosos padres y docentes que había en el Teatro Lauro Olmo barquense a dar un paso más, insistiendo, siempre en la necesidad del «amor en la educación». Pero no solo los sentimientos buenos tienen cabida en la educación infantil que plantea Punset. También la ira y la tristeza. «Resulta increíble que nadie nos enseñe las herramientas básicas para resolver conflictos, porque es inevitable que los haya». Y añadió: «Y hasta cierto punto hasta es sano». Lo mismo sucede con la tristeza. «En el mundo hay momentos de tristeza, no vale con intentar evadir a los niños de ellos; hay que dejarles vivir todas las emociones», concluyó.

Fue una charla que se cerró con un turno de preguntas en el que los asistentes pudieron buscar respuesta a sus dudas. Remataba así la estancia de Punset en O Barco, pero no los Encontros de Vagalume, que continuarán en el mes de mayo (también en el teatro) con sus dos últimas sesiones para este año. Hablarán Javier Urra, primer defensor del menor (el día 13 a las 19.30 horas), y Pepa Horno (el día 28 a las 20.00 horas).