El Seprona sigue con la investigación tras la denunciada realizada por Amigos da Terra

La Voz

OURENSE

El Servicio de Protección da Natureza (Seprona) de O Carballiño aún no ha hecho público el informe oficial resultante de la investigación abierta sobre la situación de la perrera municipal tras la denuncia presentada por Amigos da Terra, sobre el elevado descenso de animales, casi un centenar en tan sólo dos meses, y la existencia de una fosa llena de perros muertos y cubiertos de cal, aunque sí realizó algunas valoraciones iniciales. En ellas la Guardia Civil, que en los últimos días tomó declaración a las diferentes personas vinculadas con el servicio de la perrera carballiñesa, entre ellas la propia responsable municipal de Medio Ambiente, María José Pérez, aunque no trascendió el contenido de sus respuestas, aseguran que no detectaron ninguna anomalía y que la legislación permite los enterramientos ecológicos, por lo que la utilización de la fosa no sería punible. Fotografías Una afirmación que se contradice, tanto con la denuncia presentada por los ecologistas, que incluso grabaron y fotografiaron a principios del presente mes de marzo en A Medela una fosa llena de perros muertos cubiertos de cal, como con la versión oficial del Ayuntamiento de O Carballiño que niega ese hecho y asegura que dicha fosa no se utiliza en las instalaciones de la perrera de A Medela desde que la gestión pasó a ser municipal el 1 de enero. Los expertos en recogida de animales domésticos una vez muertos aseguran que la figura de los enterramientos ecológicos está prácticamente desterrada desde que la comunidad autónoma gallega dispone de incineradoras, en concreto en A Coruña y en Cerceda. Enterramientos El enterramiento ecológico, con cuya autorización contó la perrera de O Carballiño mientras duró su construcción a principios de esta década, se concede por una causa justificada y de forma expresa desde la Xunta, algo que según aseguran los especialistas en la materia, no ocurre desde el año 2003. El Concello de O Carballiño tampoco la ha requerido en los últimos meses como método para deshacerse de los animales que murieron en las instalaciones municipales.