Rajoy baja a la arena

OURENSE

El presidente del PP visitó por tercera vez en campaña la provincia pero ayer buscó el contacto directo con el votante

26 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

A primera hora de la mañana de ayer el PP sorprendía a los medios de comunicación anunciando una nueva visita de Mariano Rajoy ese mismo día. El presidente nacional del partido pisaba la provincia por tercera vez en esta campaña y de todas las citas la de ayer fue la más cercana a los ciudadanos. Rajoy dedicó dos horas a pasear por la ciudad y a mezclarse con sus habitantes, eso sí, acompañado de un amplio séquito de cargos políticos, escoltas y asesores de comunicación.

Su primera parada, tras llegar con media hora de retraso, fue la sede del PP en la calle Progreso. Nada más llegar, tomó un café con sus compañeros de partido en el bar Niza y allí se dio la primera anécdota del día. Todos querían pagar hasta que Jose Luis Baltar, tomó el mando y dijo que abonaría todo lo que se debía en el bar. Al camararo solo lo quedó anunciarlo a viva voz encaramado en la barra.

La comitiva se dirigió después a la plaza de Abastos, donde decenas de personas se acercaron a Rajoy para expresarle su apoyo o mostrarle sus quejas por la gestión de Zapatero y Touriño. El presidente nacional del PP repartió papeletas y publicidad y pudo probar el queso del puesto de Amalia. Debía estar rico, porque Baltar compró uno.

Tras testar el ánimo de la gente que estaba de compras, Rajoy siguió su camino hacia el parque de San Lázaro, donde estaba prevista una pequeña intervención. En su recorrido, decenas de personas lo paraban para hacerse una fotografía con él, hecho que se multiplicó tras terminar su discurso. Después, se subió a su coche para comer con empresarios de O Carballiño. Lo hizo en la intimidad, pues su séquito impidió la entrada a los medios. Mañana, sin embargo, todos tendrán la oportunidad de volver a verlo, pues protagonizará en Os Remedios el mitin de cierre de campaña.