Devoción familiar por el Ourense

OURENSE

Manolo Rois, ex presidente rojillo, y su hijo Raúl, actual delegado del primer equipo, comparten la adicción al club del que son historia viva

01 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El fútbol y más concretamente los colores rojillos del Club Deportivo Ourense marcan el apellido Rois, que ha estado ligado durante casi tres décadas a la entidad de O Couto a través de las dos generaciones que representan Manolo Rois y su hijo Raúl.

Rois padre recuerda que entró en el club como miembro de la directiva que presidía Jorge Bermello en 1979. «Mi primera misión fue como delegado de los juveniles de Liga Nacional», recuerda Manolo. Luego fue delegado del primer equipo durante ocho temporadas. La misma función que, entre otras, desempeña hoy su hijo Raúl en el Ourense.

Raúl Rois empezó a trabajar en el club con su padre como presidente, aunque sólo coincidió una temporada con su progenitor como jefe. «Nunca tuve ningún problema con él como jefe -señala Raúl- su virtud es que te dice lo que te tiene que decir. Había que hacer las cosas como él decía, pero también asumía él la responsabilidad si se equivocaba». El padre y presidente dio entonces un consejo que Raúl ha sabido aprovechar: «Le dije que había que estar al día en los temas federativos y le valió mucho porque no es porque sea mi hijo, pero Raúl es de las personas que mejor conoce el reglamento del fútbol». El actual delegado del Ourense se interesó por los intríngulis normativos y con sus recursos ha salvado de un buen número de sanciones a los jugadores del Ourense. Aunque ambos fueron delegados, Raúl no se ve siguiendo los pases de su padre como presidente, aunque el apellido Rois sigue sonando en el mundillos futbolístico y según Raúl «le sacas rendimiento». Al hoy delegado ourensanista, le gustaría hacer de su actual trabajo su modo de vida.

Raúl explica que reconoció la utilidad de conocer a fondo las normas en la dura pugna que el Ourense presidido por su padre mantuvo con la Real Federación Española de Fútbol, debido a la pretensión de ésta de que el Ourense dejara pasar las cámaras de Televisión Española al estadio. Rois, padre, entendió que la Federación dañaba los intereses del club y fue hasta el final, ganando el juicio. Manuel Rois recuerda que «el Ourense fue el primer equipo que metió a la RFEF en un juicio y que ganó» y su hijo todavía tiene presente el día que se conoció el fallo.

Viajes con el equipo

Antes, padre e hijo compartieron otras experiencias gratas, aunque no exentas de tensión, en torno a su amado club. Como presidente, Manolo Rois acompañó siempre al equipo en sus desplazamientos y aún esta temporada lo sigue haciendo como espectador. También Raúl sufrió la fiebre rojilla en tal grado como salir de trabajar de madrugada de la discoteca de su padre para cruzar el país y apoyar al equipo en Almería, donde el Ourense se jugaba la permanencia en Segunda A en el último encuentro liguero de la temporada 1996-97. Manolo Rois recuerda todos los detalles de aquél decisivo encuentro y también Raúl rememora el gran ambiente del estadio municipal, con una peña local, enfadada con el primer equipo, apoyando al Ourense. «Y también estuviste en la Copa del Rey en el Nou Camp contra el Barcelona», recuerda Manolo a Raúl. El llegar a esa eliminatoria ante el Barça fue uno de los hitos en la historia rojilla y de la presidencia de Rois.

Hoy Rois padre disfruta de la tranquilidad alejado de la vorágine del fútbol, aunque sigue como fiel aficionado del Ourense y su hijo ha tomado el testigo a pie de campo. Aparte del fútbol, aunque no suelen ver los partidos de la tele juntos, tienen algo más en común: a ninguno le gusta la playa.