«El teatro es una vía de escape fundamental»

OURENSE

Patricia Portela destaca la utilidad de las artes escénicas desde un punto de vista lúdico y también personal

14 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde el mes de julio la asociación para la prevención de la exclusión social, Apes, trabaja con los reclusos del penal de Pereiro de Aguiar. Una de las actividades de las que se ocupa la entidad que preside Raquel Crespo es el grupo de teatro social, que comenzó su andadura el año pasado cosechando numerosos éxitos, entre ellos un premio honorífico en la Miteu, la Mostra de Teatro Universitario. Patricia Portela (Ourense, 1975) es quien actualmente se ocupa de la marcha de esta compañía teatral.

-¿En qué ha cambiado el grupo de teatro social del año pasado a este?

-Ahora son once participantes, de los cuales dos son mujeres, y proceden de todos los módulos, no solo del terapéutico. Intentamos además que haya encuentros entre ellos y otros grupos de teatro. El día 22 de diciembre estuvo aquí el de la Once, que son todos actores invidentes. Se trata de que tras la representación haya un coloquio y que, quienes vengan, tengan una característica especial que les aporte algo a ellos a nivel educativo.

-¿Vuelven a ser los reclusos actores y autores?

-En este momento estoy trabajando sobre unos textos, porque tiene que ser una temática que les interese y que sirva para remover conciencias. Mañana pondremos en común los textos y los temas y sacaremos algo en limpio para empezar el montaje de algo interesante.

-¿Cuáles son las dificultades de un grupo de teatro compuesto por presos?

-Lo que les dije el primer día es que, como en todo juego, hay reglas. Les expliqué que una norma esencial para trabajar conmigo es el rigor y el rigor es seriedad. No quiere decir que no nos riamos, pero sí que se trata de un compromiso de trabajar todos juntos y respetarnos. A ellos les cuesta, porque hay compañeros con los que se ven todos los días y con los que tienen algún roce. Yo lo que les pido es que dentro de clase se olviden de eso. Y es difícil. No he tenido mayores problemas, pero a veces flaquea el compromiso o las condiciones en las que se acude a clase.

-¿La sociedad entiende la necesidad de una actividad como esta?

-Cuando hablas con gente que no conoce el contexto carcelario, hay quien opina que los presos viven allí mejor que fuera. Pero ellos necesitan una vía de escape y el teatro es una vía de escape fundamental, que incluso debiera ser asignatura en los colegios. Hay gente que no entiende que ellos necesiten tener la cabeza entretenida y buscar intereses que, de haberlos tenido antes, tal vez hubieran evitado que acabasen ahí.

-Tras el éxito del año pasado, ¿está el listón muy alto?

-Sí, muy alto. Nosotros empezamos poquito a poco, porque es un grupo nuevo. De momento, estamos formando la compañía, haciéndonos una piña.