Con gran sorpresa apareció la nieve en la provincia. Tanto por la rapidez como por el lugar en donde tan caprichoso fenómeno meteorológico quiso dejar huella. No es común, en los días que corren, vivir un invierno nevado en la capital. Al margen de los que tuvieron que vivir la jornada en la carretera, el día de ayer sirvió para que muchos pudieran dejar la rutina y armarse de valor para poner buena cara al mal tiempo y aprovechar la nieve para algo más festivo.
Las imágenes de una invernal mañana de enero se repartieron entre las complicaciones viarias de los conductores y la ilusión de los más pequeños, que no dudaron en lanzarse a la calle y jugar con la nieve. Eso sí, solo los más madrugadores tuvieron la oportunidad de disfrutar de la nieve y su belleza en el paisaje, ya que a primera hora de la tarde los restos del temporal de nieve apenas eran visibles en la capital.
Carreteras cortadas, vehículos atrapados en la cuneta o máquinas quitanieves circulando por el centro urbano fueron la imagen menos amables del temporal.