Los deberes que están por hacer

Antonio Nespereira

OURENSE

La ciudad tiene en este año recién comenzado múltiples retos y su consecución depende en buena medida de la capacidad de gestión del gobierno del Concello

03 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Cuando la tregua navideña pase a la historia, las trincheras municipales volverán a reproducir el fuego cruzado entre el gobierno y la oposición en el Concello de Ourense. Corresponde al primero poner encima de la mesa todos sus arrestos para cumplir con las expectativas y necesidades que los ciudadanos tienen, sobre todo en un año señalado con el marchamo de la crisis.

Será el segundo año en el que socialistas y nacionalistas iniciarán sus deberes con el presupuesto sin aprobar. Si hubo que esperar al primer trimestre para sacar adelante el del 2008, este ejercicio va por el mismo camino, aunque en el otoño desde el área económica municipal se esperaba tener todas las piezas encajadas para que entrase en vigor con el año natural.

Urbanismo

La institución local madurará en este 2009 el modelo urbanístico de la ciudad con la redacción de un plan de ordenación que conciba el Ourense del futuro y haga olvidar el del 2003, censurado por la justicia a través de varias sentencias condenatorias. Mientras, con el parcheo que se le está dando al actual, caminarán viejos proyectos como el desarrollo de la finca de Mariñamansa con el anunciado asentamiento de Hipercor o el comienzo de las obras del centro comercial de Eroski, en terrenos de A Farixa.

Al mismo tiempo, el sector de la construcción seguirá haciendo frente a la incertidumbre actual, con una ralentización en la edificación y un notable descenso en el número de viviendas vendidas. Del mantenimiento de la actividad dependerá la supervivencia de parte de los 14.000 empleos directos que están en la actualidad en la construcción.

Alta velocidad

El AVE será otra de las tareas a acometer. Ya lo era en el 2008 y los anteriores, pero no se avanzó mucho en los pretéritos ejercicios. Por un lado deberían comenzar las obras del tramo Lubián-Ourense y por otro que quedase definida la integración ferroviaria en la ciudad, un proyecto que está todavía pendiente de declaración de impacto ambiental.

Comunicaciones

Ourense quedará unida con Santiago por autopista en el plazo de un mes aproximadamente. Supondrá un paso de gigante en la aproximación de las dos capitales, pero el viaje entre ambas ciudades seguirá siendo gravoso para los usuarios, que tendrán que pagar 5,15 euros para hacer el trayecto hacia la capital gallega, pese a que la Xunta considera el vial como «libre de peaxe».

Además, posiblemente se impulse la tramitación administrativa de la circunvalación norte, pendiente desde hace diez años.

Equipamientos

2009 será el año en el que se retomen las obras del archivo y la biblioteca de San Francisco o se impulsen los trámites para construir más centros de salud en la ciudad o la nueva sede judicial. El termalismo, salvo que quede desbloqueado el conflicto con Xardín das Burgas, apenas tendrá nuevas referencias de entidad.