La crónica del ferrocarril

Cándida Andaluz redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

El Museo do Ferrocarril de Ourense perteneciente a Asofer (Asociación de Amigos do Ferrocarril de Ourense) recibió ayer una visita especial, con motivo del cincuenta aniversario del tramo Zamora-Ourense. El alcalde Francisco Rodríguez y las concejalas María Devesa y Ana Garrido acudieron a los locales -ubicados en la antigua Escola de Tracción- para visitar la exposición que con motivo de esta celebración se puede contemplar. El presidente de Asofer, Carlos Tabarés Acevedo , explicó que este año se cumple también el décimo aniversario de fundación de la asociación. «Hai que apoiar a esta xente. Porque son de A Ponte e porque a historia do barrio está intimamente ligada a do ferrocarril» destacó el alcalde que añadió: «É unha recuperación fenomenal do ferrocarril, cousas que se non existira esta asociación esqueceríanse co tempo». El museo, que puede ser visitado los sábados de 16.00 a 19.30 horas y los domingos de 11.00 a 13.00 horas, está especialmente dirigido a los niños y ya son muchos los colegios que organizan excursiones y visitas guiadas. Cuenta con un gran número de objetos, algunos maquetas y réplicas y otros originales. Destaca, entre todas una sala de exposiciones de maquetas en las que se puede hacer andar un tren en miniatura y en su parte exterior un sector de vía montado con todos los instrumentos y aparatos necesarios y diversas señales mecánicas. Gorras, uniformes, matrículas, faroles o billetes comparten espacio con una gran placa de mármol de 1939 (antes de la constitución de Renfe, en 1941) a la que le falta únicamente el águila imperial. Pertenecía a la estación de Vigo. De la de Ourense, dicen, quedan únicamente unos trozos. Un gran número de las maquetas que se muestran pertenecen a uno de los socios fundadores. Pepe García , ferroviario jubilado, que ha ido también recopilando un gran número de objetos.

Los socios de Asofer aprovecharon la vista del alcalde para comentarle otros temas relacionados con el cuidado de la sede. Pretende ampliar el museo a otro local. El problema: hay goteras y necesitaría un pequeño arreglo. En ese espacio se recogería parte de la colección de objetos que han obtenido, en su mayoría, por donaciones de particulares.