Las ventajas del reciclaje casero han calado en la sociedad barquense, tal y como demuestran las cifras. Las 140 familias que ya disponen de un composteiro en el que crear abono a partir de su propia basura crecerán hasta formar un grupo de más de 200 en próximas semanas.
Así lo anunció ayer el edil de Medio Ambiente, Luis Ramos, quien explicó que el Concello ha recibido 109 composteiros a través de un convenio con la Xunta. Los nuevos recipientes se repartirán en breve entre los interesados. «De momento ya teníamos a más de 40 personas en lista de espera, que serán las primeras a las que les daremos el recipiente», cuenta Ramos. Paralelamente se abrirá una convocatoria pública para acabar de adjudicar los demás (más información en la segunda planta del consistorio nuevo). El reparto, asegura Ramos, «se hará por riguroso orden de inscripción».
Una vez estén repartidos los composteiros, se convocará una reunión informativa para explicar cómo utilizarlo. En ella, el técnico de Medio Ambiente del Concello, Manuel Arzúa, en colaboración con técnicos de la consellería, explicarán cuestiones como que en el composteiro pueden echarse todo tipo de desperdicios (salvo restos de carne y pescado procedentes del supermercado, por contener metales pesados), e incluso material leñoso. Para esto último, es necesario pasar antes las ramas por una trituradora que es custodiada desde la asociación de amas de casa de Viloira, participante en la iniciativa desde hace más de año y medio.
Después, pasados un par de semanas desde que los vecinos se lleven el recipiente a casa, los técnicos visitarán a cada una de las familias para analizar el proceso de compostaje y dar consejos individuales a cada uno de ellos. Una visita que se repetirá al mes y a los tres meses. Pasado ese tiempo, el compostaje logrado en un abono perfecto para las huertas, tal y como atestiguan algunas de las familias participantes en la primera parte de este programa.