¿Cuántas castañas se comieron ayer?

OURENSE

El humo de las hogueras magosteras fue ayer visible en el horizonte ourensano. Desde O Barco hasta O Ribeiro, pasando por la capital, la provincia celebró el San Martiño

12 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El magosto no necesita reinventarse, por lo simple de sus elementos capitales y el éxito popular que estos arrastran año tras año. Los ourensanos se echaron ayer al monte -en el caso de los anónimos- para cocinar incontables chorizos y castañas sobre las brasas del fuego. Los institucionales, por su parte, tuvieron en Ourense el más numeroso, superando las 3.000 personas sobre la alameda de la capital. Lugar en donde la hoguera -emplazada en el centro de la avenida- no cesó de asar castañas durante la tarde, hasta completar los 1.000 kilos de este fruto procedente de Riós. Un postre precedido por 3.000 bollos de pan preñados de chorizos, que estuvieron acompañados por 450 litros de vino. Manjares por los que se hizo una larga cola y que estuvieron amenizados por la música tradicional y el baile. Charo Alonso, ourensana emigrada en Alemania y de vacaciones actualmente, dejó claro ayer que «en Alemania aunque hay otras cosas, no tienen fiestas como esta».

Reacciones que se producían en el urbanita magosto celebrado en la capital provincial y que compitieron con el celebrado en la Sociedad Artística Troya o los anexos de Montealegre. Zona con un perfil más juvenil y en donde los beatos de esta troula gallega, disfrutan entre amigos del día de San Martiño. Grupos, no solo de amigos, entre los que también había familias, como la Ferreira Presas, quien disfrutó de una jornada en la que participaron las diferentes generaciones de la familia.

La provincia olió a castaña

Desde el vecino municipio de Barbadas, en donde también tuvieron su magosto, hasta la oriental comarca de Valdeorras. Vilamartín celebró desde el mediodía, en el área recreativa de O Bañadoiro, la asociación de familiares y discapacitados intelectuales de la comarca celebró su magosto acompañados por los miembros de sus familias. Ya por la tarde, en la plaza de Viloira -en O Barco- se celebró el magosto. Un encuentro en donde el vino, las castañas y la música, fueron los protagonistas del encuentro.

La comarca de A Limia, tanto en su capital Xinzo, como en las parroquias y municipios anexos, celebró el magosto con total normalidad. Al igual, que en Celanova, en donde la gente aprovechó los espacios verdes del perímetro de la villa para pasar el día de San Martiño. Una fiesta que continuará el próximo fin de semana en diferentes puntos de la provincia por los rezagados que todavía no han homenajeado al patrón.

Una tradición que, otro año más, ha dejado una intensa humareda en Ourense, sembrando de hogueras las tierras de la provincia y captando a los creyentes de la troula, el buen comer y mejor beber. Dejando como cada año, las ganas a los ourensanos de repetir una y mil veces más esta exaltación del patrimonio gallego. -