A diferencia de la gestión de años anteriores, en los que el club estaba muy endeudado, no podía pagar a sus trabajadores y aún así presentaba resultados de beneficios, el consejo de administración del CD Ourense SAD presentará a la junta de accionistas unas cuentas del pasado ejercicio que parecen más acordes con la situación real del club. Y es que en las cuentas del pasado ejercicio se reconoce que la última temporada en Segunda B terminó para el club con unas pérdidas de 331.309 euros, debido a que se ingresaron 1.310.214 euros y se gastaron 1.641.524 euros. Los principales gastos del club fueron los de personal (605.141 euros) y los incluidos en la partida «otros gastos de explotación», valorados en 744.696 euros.
Después de someterse a la Ley Concursal, el club no tiene deudas de duración mayor a cinco años. La mayor cantidad de deuda que tiene el club es con las administraciones públicas (Seguridad Social y Hacienda), a las que se deben 935.948 euros. Con ambas entidades, se acordó pagar las deudas en un plazo máximo de cinco años, un cobro que tiene la garantía de las subvenciones públicas que recibe el club. En cuanto a los ingresos, el Ourense sumó por sus actividades ordinarias 385.556 euros, 243.581 por publicidad, 82.821 por socios y 59.153 por taquillas. A pesar de la situación económica y deportiva del Ourense el año pasado, estas cifras son bastante mejores en estos aspectos que las del COB: 2.793 euros por taquillas y 18.721 euros por socios.