La organización, que estrena local, comienza una nueva etapa después de su polémico traslado
07 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Hace algunos meses que el Comité Cidadán Anti-Sida afrontó un traslado dejando el que hasta entonces había sido su local, en la calle Cabeza de Manzaneda. Desde ese momento, poco se supo de esta organización que, sin embargo, no ha parado de trabajar. Después de unos meses complicados, Jesús Apolinar Álvarez, Polo , destaca desde la presidencia del Comité que el futuro se afronta con optimismo.
-¿Dónde se encuentra actualmente el Comité Cidadán Anti-Sida?
-Después de todos los problemas que hubo, ahora estamos en un local en la plaza de San Cosme, a mano izquierda, y ya contamos con la licencia municipal de apertura. Los teléfonos del Comité siguen siendo los de siempre: 988.233.000 y 988.220.049. El local es de los mejores que hemos tenido hasta ahora y aunque no hemos hecho aún ningún acto para inaugurarlo, estamos trabajando ahí.
-¿Se interrumpió la actividad de la organización en estos meses?
-La actividad del Comité está estructurada en dos partes, la de programas y al de servicios. Esta última se refiere a actuaciones concretas y continuadas en el tiempo, como la casa de acogida, el programa calor y café o a campañas de información. Esos servicios no se detuvieron en ningún momento, pero nos faltaba el local para otras actividades que ahora sí están en marcha y en estos momentos la actividad está prácticamente recuperada.
-¿A cuántas personas atiende el Comité?
-Es difícil de calcular. La casa de acogida, que cumple ahora quince años, tiene plazas fijas que siempre están cubiertas. En el servicio telefónico serán cuatrocientas o trescientas personas. Cincuenta o cien se acercan a servicios más concretos. Cuando tuvimos la unidad móvil de salud, que ahora está parada por problemas de financiación, llegó a haber trescientos usuarios distintos. De una forma u otra, el Comité atiende a muchísima gente, porque, además, todos podemos llegar a ser usuarios.
-¿Cómo es la relación actual de la organización con los ourensanos?
-El Comité, desde sus inicios, ha hecho un trabajo que hace que hoy sea una de las oenegés más reconocida y de trayectoria más amplia. Cuando hubo conflicto con los vecinos de Cabeza de Manzaneda, también hubo un importante apoyo por parte de la ciudadanía.
-¿Y con las instituciones?
-Es una buena relación. El Obispado, por ejemplo, nos cedió hace quince años la casa de acogida y es un apoyo fundamental. A nivel municipal, se han mejorado muchísimo las relaciones, apoyando incluso nuestra empresa de trabajo protegido, Recolleóleo. La Diputación también donó el espacio para el que será local definitivo. En general, las instituciones públicas nos apoyan más que las privadas.