Las instalaciones acogen a ochocientos perros y cada día la cifra va a más, sobre todo en estos meses
30 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Hace unos días el Concello aprobó una normativa municipal en la que se establecían las multas aplicables a los casos de maltrato animal y también a quienes abandonen a sus mascotas. Por desgracia, todos los veranos la actualidad pasa por la perrera municipal, gestionada por Progape, la protectora de gatos y perros al frente de la cual está el veterinario ourensano Ángel Poza.
-¿Cómo está la perrera, en cuanto a nivel de ocupación, este verano?
-La perrera hace años que tienen todas sus habitaciones ocupadas, en verano y en invierno. En verano suele haber más animales abandonados, pero desgraciadamente son muchos los que se abandonan en invierno. No obstante, cada mes hay cuatro o cinco más abandonos. Más perros urbanos que en otras épocas.
-¿Desciende el número de abandonos con respecto a otros años?
-No, más o menos el nivel es muy similar. Yo creo que hay más conciencia y menos tanto por ciento de abandonos, pero al crecer el número de mascotas en los últimos años, este descenso no se nota.
-¿Qué tal va el número de adopciones?
-Cada vez se adoptan más perros, aunque mucha gente solo busca perros de raza. El año pasado hubo cerca de trescientas.
-¿Cuál es el censo de animales de la perrera?
-Es muy difícil actualizarlo, porque oscila todos los días, pero andamos en torno a los ochocientos perros.
-¿Cómo se gestiona esta cantidad de perros, especialmente en meses tan saturados como estos?
-En verano es especialmente complicado por varios motivos. Hay más perros a nivel ciudad y el lacero lo tiene complicado. Y en agosto, que está de vacaciones, tenemos que invertir más tiempo en la recogida. En el medio urbano los perros abandonados crean más alarma social y es más fácil que provoquen un accidente.
-¿Hay colaboración ciudadana en este sentido?
-La hay, pero a veces es buena y a veces no es del todo adecuada. Nosotros hacemos lo que podemos, pero a veces la gente no entiende que cuando llegamos el perro ya no está. A veces incluso nos lo recriminan.
-¿Mejoró la perrera en este tiempo en cuanto a infraestructuras y personal?
-Estos días firmaremos el nuevo convenio que aumenta el dinero que recibimos del Concello, por lo que aumentaremos el sueldo de quienes ya están y contrataremos a un trabajador más para las mañanas. A mayores se puso parte del sombreado que se necesitaba y parece que desde la Concellería de Sanidade están avanzados los trámites para terminar de una vez las obras.
-La nueva normativa municipal, ¿ayudará a reducir el número de abandonos?
- Ya ayudó la implantación del microchip y ahora esto también ayudará, pero quizá había que llegar un poquito más lejos. De momento, coger un perro, llevarlo a la perrera y dejarlo allí no supone ninguna falta. Yo creo que eso debería estar también legislado. Si no se le impone una sanción económica, por lo menos que esa persona no pudiera tener otra vez un animal de compañía.