26 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Aire fresco es lo que ha supuesto la llegada de la selección española de baloncesto a la capital ourensana. En un julio huérfano de actividad cultural y festiva en la ciudad los Gasol, Garbajosa y Calderón han conseguido llenar de alegría tanto a niños como a mayores y despertar la ilusión de ser los primeros y mejores en algo. Lo dicho: un soplo de aire fresco.