Abriendo puertas y corazones

Raquel Iglesias redac.ourense@lavoz.es

OURENSE

El programa municipal de título «Vacaciones en familia», promovido una año más por la concejalía de Bienestar Social del concello de Ourense, hizo posible que un grupo de 15 niños senegaleses se reunieran ayer con su padres emigrantes y trabajadores residentes en esta provincia . Su estancia, que se alargará hasta finales del próximo mes de agosto, fue calificada por el alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, como « una forma de convivir en este tiempo de verano de un modo familiar y una gran oportunidad para aprender e intercambiar cultura y costumbres de diferentes pueblos». Asimismo, la iniciativa, ofrecerá a los niños la financiación de sus necesidades básicas en el tiempo de permanencia en la provincia y servicios de atención primaria como revisiones sanitarias.

Un grupo de 85 niños saharauis con edades comprendidas entre 8 y 14 años fueron del mismo modo recibidos ayer por el presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, en un sentido acto de agradecimiento y acogida. El programa, desarrollado desde hace ya más de una década en esta localidad, tiene como objetivo la mejora de la calidad de vida de los niños llegados de diferentes campamentos del Sáhara, y cuya estancia se alargará hasta el final de este verano.

Las distintas iniciativas de acogida y acercamiento familiar, tratarán de sensibilizar a la opinión pública sobre el drama que se vive en distintos campamentos de África, destacándose la causa del pueblo saharaui , y al que según palabras de José Luis Baltar « no se ha pagado la deuda que históricamente se le debió». Además, el Presidente de la Diputación agradeció la hospitalidad de cada una de las familias ourensanas que «abriendo tanto las puertas de su casa como su corazón», ofrecerán unas vacaciones inolvidables a los pequeños, y destacando que sin ellas tal desembarco de esperanza infantil no hubiera sido posible en Ourense. Los distintos proyectos en esta provincia contribuirán a cerrar la cifra aproximada de 9.000 niños acogidos en el total de las 17 comunidades autónomas españolas, y que debido a la concienciación que producen, seguirán en marcha en futuras ocasiones.