La Escuela de Informática desarrolla una isla virtual en «Second Life»

Jesús Manuel García

OURENSE

Sus alumnos y los del resto del campus construyen un mundo tridimensional con altas posibilidades educativas

02 jul 2008 . Actualizado a las 10:29 h.

La Escuela Superior de Ingeniería Informática de Ourense está presente en Second Life mediante una isla que han desarrollado y seguirán mejorando tanto sus alumnos como los de otras facultades. Second Life es un mundo virtual en tres dimensiones creado por sus residentes. No es un juego porque carece de reglas. Es un vasto continente digital que permite al usuario hacer lo que desee, explorar y encontrar una parcela de tierra virtual que le permita levantar su propia casa o negocio.

La escuela universitaria ourensana tiene en su isla un grupo de edificios a modo de moderno centro comercial en el que el personaje humanoide se mueve por vanguardistas pabellones. «Cuando la gente interactúa en este entorno, el recuerdo que le deja en la mente, según los estudios hechos, son muy similares a los que te deja la interacción con personas del mundo real», dice Enrique Barreiro Alonso, director de la escuela y responsable de la materia. «Los entornos de videoconferencia o de chat te dejan la sensación de que has estado con el ordenador. Si consigues una sensación de inmersión más profunda, tú tienes la sensación de haber estado interactuando con alguien, no es la cara de esa persona pero detrás de ese personaje virtual está la persona con la que hablas», señala Barreiro.

El entorno tridimensional es muy realista y tiene aplicaciones educativas tremendas. Empresas como NASA, IBM, Mercedes, usan la Second Life para sus reuniones o para probar sus proyectos.

Aprendizaje virtual

Esta isla de la escuela informática se va a integrar con un proyecto del vicerrectorado para el aprendizaje virtual. De momento lo que hay en la escuela es una asignatura denominada Mundos Virtuales, abierta a todos los alumnos del campus. «La gente aporta cosas según su condición y para usar Second Life no tienes que ser necesariamente informático. Sí, si lo que quieres es modelar algo», explica el profesor.

En la isla que han creado el personaje puede asistir al cine o a videoconferencias e incluso a tutorías para discutir con otros colegas sobre un asunto. «Sobre estas cosas hay que ser escépticos pero no por eso hay que dejar de investigarlas», recuerda el director. Second Life permite ver proyectos turísticos como el desarrollado con la Diputación, en el que nuestro personaje entra en una casa típica gallega. Todo se puede modelar y disfrutar como si estuviésemos dentro de ese mundo tridimensional. Incluso pasear, bailar, conversar, comprar en centros o ciudades, como Ámsterdam. O asistir y discutir un concierto, de U2, por ejemplo, con otras personas del mundo. «Tú ves el concierto en directo pero además tienes gente al lado con la que puedes chatear».