Toda una vida sobre ruedas

Antonio Piña celebra las bodas de oro de Anpián al frente de una empresa que aglutina a tres generaciones y da trabajo a un centenar de personas


La puerta que da acceso a las oficinas de Anpián aporta las pistas que conducen a uno de los empresarios del transporte más respetados y reconocidos de Galicia y un pionero del sector. En el rellano, apoyado contra la pared, descansa el bastón -y en él la boina- de Antonio Piña Antón, el emprendedor que en su juventud ya se ocupaba en el comercio allá por la frontera de su Padrenda natal y que, tras licenciarse del servicio militar, trabajaba con un transporte de caballos nocturno entre Filgueira y Ponte Barxas para reunir los primeros ahorros que le permitieron crear una familia e iniciar su actividad empresarial.

El creador de la conocida firma de transportes Anpián es todo energía: negocia por el móvil y ajusta plazos para un encargo, recuerda que los tiempos han cambiado y no para bien en el sector y que la situación actual, con los precios del combustible y la despoblación, es más que delicada para las empresas de transportes. Y mientras sigue con la cuenta atrás para celebrar du 85 cumpleaños: «É o día 26 de xuño. Imos facer ese día o da festa de celebración dos 50 anos da empresa. Realmente os 50 anos xa se cumpriron o 1 de xaneiro deste ano, mais quixeron deixar a celebración para que coincida co meu cumpleanos».

Primera ruta internacional

La sociedad gallega cambió de forma radical en este medio siglo y las infraestructuras más. Antonio Piña vivió y padeció aquellas viejas carreteras «que eran de terra e cando chegabas co autobús xa tiñas que ir ao ferreiro para arranxar unha ballesta» y recuerda «que antes facías a ruta de Ponte Barxas a Ourense e chegabas con 35 ou 40 persoas á cidade. Hoxe se chegas con 10 ou 12 xa é moito. En todas as casas hai un ou dous coches, nas aldeas morren os vellos e non nacen nenos, os mozos veñen para a cidade e o servicio regular xa non o que era». Aunque Antonio Piña nunca se ha achicado: a comienzos de la década de los sesenta la familia se instala en Ourense y desde entonces la empresa ha ido adquiriendo otras firmas de transportes hasta llegar a la actual situación, con cerca de un centenar de empleados, cien autobuses y las modernas instalaciones ubicadas en Reza.

Una de las inciativas pioneras de Anpián fue la ruta internacional a París. Antonio Piña recuerda que «fomos os primeiros de Galicia en ter unha ruta internacional, e os terceiros de España. Comezou en 1964, que era ano santo, e fundamentalmente é un servizo que usaban, e siguen usando, os emigrantes». Piña reconoce que nunca se paró a pensar si algún día llegaría a liderar una empresa como Anpián: «Iso nunca se pensa. Segundo vai sendo o barco hai que ter a vela e vas respondendo ás circunstancias», al tiempo que reconoce que está encantado con compartir experiencia con sus descendientes: «Todo o que se incorpore está ben, pero que non crean que isto anda ben, os servizos van a menos».

Escultura de Ramón Conde

Y en Anpián el relevo generacional es un hecho: su hija Pilar es la gerente de la empresa, sus nietos Suso y Belén trabajan en la misma y otra nieta, Carmen, es la responsable de la agencia de viajes del grupo. Pilar reconoce que «el tira de ti porque ten tantas iniciativas que sempre vas detrás del. E, como di el, hai que diversificar o negocio e por iso hoxe temos axencia de viaxes e outras cousas».

Eso sí, todos esperan al día 26 para celebrar la fiesta e inaugurar la escultura de Ramón Conde en homenaje al patriarca de la saga.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Ourense

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Toda una vida sobre ruedas