Un grupo de usuarios del centro de día de Rairiz de Veiga creó una versión del tema que representará a España en Eurovisión
11 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Coincidiendo con las fiestas patronales de san Miguel, el Centro de Día Taboadela celebró una jornada de puertas abiertas en la que sus usuarios, una veintena de mayores, ejercieron de anfitriones ante los trabajadores y usuarios de los centros de día de Rairiz de Veiga y Coles.
Como en toda fiesta que se precie, hubo varias actividades lúdicas. Los mayores del centro de Coles recitaron poemas de Xosé María Álvarez Blázquez mientras que los de Taboadela pusieron en escena la obra A Pita. Además, los niños de una escuela unitaria de la zona se acercaron hasta el centro de día a compartir la jornada con los mayores.
Anticipo de Eurovisión
Pero, sin duda, la estrella del festival que se organizó en Taboadela fue A Chiquisolaina , versión libre del eurovisivo Chiki-Chiki , a cargo de los trabajadores y usuarios del centro de día A Solaina, de Rairiz de Veiga.
Bajo el lema «A Solaina vai a Eurovisión» y ataviados de modo festivo, el grupo desgranó su peculiar y personal letra al ritmo de la canción original.
Los mayores, acompañados por los profesionales del centro, reflejaron en su letra las cuestiones que atañen a su vida cotidiana como usuarios de A Solaina, desde la necesidad de actividades para mantener el ánimo hasta las sesiones de fisioterapia y psicología, pasando por las alternativas lúdicas que les ofrece el centro.
La versión de los mayores
Así, en vez de «Uno: el breinkindance», en el centro de día de Taboadela se escuchó «Un: psicoloxía», del mismo modo que «el crusaíto» de la original se transformaba en «Dos: fisioterapia». Del «maiquel yason» se pasó a «Tres: toca papeo» para, finalmente, cambiar «el robocop» por «catro: diversión».
Fue sin duda una de las actuaciones más aclamadas de la jornada, por la originalidad de la letra y de la puesta en escena. No estaban Disco y Gráfica para efectuar la coreografía más popular de todo el país, pero mayores y cuidadores supieron suplir su ausencia con grandes dosis de humor y de ganas de hacer disfrutar a los demás.
Algo que, desde luego, consiguieron. Si a Rodolfo Chikilicuatre le va tan bien en Eurovisión como a los mayores que lo versionaron en la jornada de puertas abiertas del centro de día de Taboadela, casi le podemos augurar un éxito seguro. Por el momento, este grupo de mayores ourensanos ya tiene el suyo propio.
Ni siquiera faltó la colorista guitarra del eurovisivo y televisivo Rodolfo Chikilicuatre. Eso sí, en manos de una abuela.