El acto inaugural de la campaña reunió la noche del jueves a más de un millar de personas en el parque de San Lázaro. Allí celebraron la tradicional pegada de carteles los tres grandes partidos, aunque de tradicional ya queda poco. Los candidatos no se limitan a estampar sus fotos en paneles sino que organizan toda una gala digna del mundo del espectáculo.
Poco antes de medianoche comenzó a llenarse el entorno del parque y resultó que la formación que más simpatizantes reunió fue el PP, cuyo atril se situó en la entrada del Paseo. Entre los asistentes, una miniconvención de vehículos clásicos adornados con banderolas azules y grupos de jóvenes con cedés de colgantes para protestar por el canon digital. Alberto Núñez Feijoo fue el único en intervenir del PP. Lo hizo a las 00.02 horas y destacó la «oportunidade histórica» de Galicia para colocar a un convecino en la Moncloa.
En contra de lo acostumbrado -lo habitual es que los partidos se turnen- los discursos de PP, PSOE y BNG coincidieron en el tiempo. Así solo consiguieron un barullo de altavoces que provocó, entre otras incoherencias, que la candidata socialista hablara con el himno del PP de fondo. Elena Espinosa se rodeó en el Jardín Japonés de decenas de técnicos de sonido, cámaras y pantallas gigantes para organizar una especie de gala «hollywoodiense», con las intervenciones del alcalde de Ourense, Francisco Rodríguez, y del conselleiro de Medio Ambiente, Pachi Vázquez, a modo de prólogo. La ministra recordó el buen trato que, según ella, dieron a Ourense los presupuestos generales y animó a los votantes a huir del poder caciquil del PP.
El BNG organizó el acto más austero justo frente a la sede de la Subdelegación. Solo actuó el candidato, Iago Tabarés, que dejó claro que estas elecciones son más que una carrera presidencialista. En la misma zona celebraron su acto IU, UPyD, CDL y PUM+J, sin discursos ni casi público, pero los últimos al menos con dulces de comercio justo para repartir.