Agentes en la reserva vigilan ya los edificios judiciales sin que se activen medios técnicos en ninguna sede
OURENSE
Los edificios judiciales de la provincia cuentan desde hace unos días con una mayor presencia de agentes que se ocupan de las labores de vigilancia. Efectivos en la reserva del Cuerpo Nacional de Policía han sido destinados a las dos sedes judiciales de la capital ourensana, mientras que agentes de la Guardia Civil, también en la reserva, se han incorporado a la mayor parte de los edificios de los partidos judiciales.
Eso sí, a la circunstancia de que la ampliación de los medios humanos para la seguridad en los inmuebles judiciales llega con un retraso considerable -se anunció en octubre del 2006- se une el hecho de que la incorporación de una plantilla muy inferior a la que se había previsto.
Así, se había establecido que en la capital ourensana, que cuenta con dos sedes judiciales (el pazo de Xustiza y el edificio que acoge los juzgados contenciosos y el Imelga) fuesen nueve los agentes encargados de la vigilancia. Pese a ello, hasta el momento se han incorporado únicamente tres efectivos.
Se da además la curiosa circunstancia de que uno de ellos, al que le ha sido asignada la vigilancia de la sede del contencioso, en la misma plaza de Concepción Arenal, debe alternar su trabajo entre las dos entradas que tiene el edificio en dos calles ya que cada una de ellas da acceso a uno de los juzgados.
Similar situación es la que se vive en los edificios judiciales de la provincia. Pese a que se había previsto que dos agentes de la Benemérita, en situación de reserva, se incorporasen a los juzgados de Bande, O Barco, O Carballiño, Celanova, Ribadavia, Xinzo de Limia y Verín, por el momento, las incorporaciones han sido de un agente por cada sede. Es probable, eso sí, que las plantillas vayan en aumento a corto o medio plazo.
Reacciones
De todas formas, desde el sindicato SPJ-USO, con mayoría en la junta de personal del Pazo de Xustiza, se recordaba ayer a la Xunta que la ampliación de medios policiales que se está poniendo en práctica, pese a ser positiva, no cumple las expectativas que se habían creado. Así, se recuerda que se trata de una ampliación de personal que no cumple lo que se había estipulado en el convenio firmado en noviembre del 2007 y que, además, siguen sin ponerse en marcha los medios técnicos de seguridad que aportarían muchas más garantías a la seguridad en el edificio.
En la capital
Esta particularidad afectaría únicamente a la sede de los juzgados de la capital, en la que se recibió, a finales de diciembre del 2006, un escáner y un arco de seguridad. Después de más de un año, esos equipos aún permanecen inactivos y ello pese a que la Xunta había condicionado su puesta en marcha a la incorporación de los nuevos efectivos policiales.
Ahora que se han incorporado más agentes, se desconoce, al menos la junta de personal de los funcionarios de justicia de Ourense no tiene noticia alguna sobre ello, cuándo se hará efectiva la puesta en marcha de los equipos técnicos y cuáles son las razones para que se siga aplazando la utilización de una maquinaria que, eso sí, de momento será exclusiva del Pazo de Xustiza. Las otras sedes sólo tendrán personal policial.