A la búsqueda del cobrador del frac

Antonio Nespereira

OURENSE

El Concello de Ourense publica los datos de los deudores de los impuestos para apremiarles, pero el índice de morosidad no desciende en los últimos ejercicios

08 feb 2008 . Actualizado a las 10:51 h.

El Boletín Oficial de la Provincia del día 7 de este mes publicaba una relación de casi 7.000 vehículos cuyos propietarios no habían abonado el impuesto de circulación del año 2007, lo que supone una cantidad de 650.000 euros que el Concello de Ourense no ha ingresado. El 5 de diciembre del 2007 la misma publicación insertaba un anuncio según el cual se procedía al embargo de las cuentas bancarias de un millar de ciudadanos a los que se le imputaba no estar al día en sus tributos.

El día 5 de mayo del año pasado de nuevo el boletín daba a conocer los datos de los deudores de 4.840 recibos por importe de 585.798 euros. La mayor parte procedían de reclamaciones del año 2005 que aún no habían sido satisfechas, relacionadas con el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) o por los vados de entrada a los garajes. Un año antes, el 20 de julio del 2006, nuevamente la misma circunstancia, aunque esta vez reclamando la morosidad del 2003. Había casi un millón de euros sin abonar correspondientes a 10.550 recibos por importe de 450.141 euros del impuesto de vehículos o 316.177 euros del IBI.

Y así sucesivamente. A lo largo del año el Concello de Ourense difunde en dos o tres ocasiones extensos listados de particulares y empresas que eluden su obligación de pagar los tributos. La razón de esta operación es impedir que las deudas prescriban e instar a los morosos a que se pongan al día en sus pagos. Sin embargo, el propósito no siempre se cumple y está por demostrar que a lo largo de los últimos años los sucesivos gobiernos hayan sido capaces de rebajar el índice del 10% de impagados que se producen de media cada ejercicio.

Depuración censal

Según distintas fuentes consultadas, no está claro que el nivel de morosidad se deba fundamentalmente a que el ciudadano tiene la intención de eludir el pago de sus impuestos, sino a que los procedimientos que se siguen en el Concello no son los idóneos. En el gobierno local dan por hecho que el padrón fiscal contiene errores que es necesario depurar.

Es decir, se puede estar exigiendo el pago de un recibo del impuesto de vehículos a pesar de que el automóvil se haya dado de baja o que se siga pasando el IBI a un propietario que ya se ha desprendido de su inmueble. Pero también sucede el caso contrario. Hay determinados edificios que no están todavía dados de alta como viviendas en el catastro y no pagan la cantidad que le corresponde como tal. De ahí que ahora se pretenda proceder a una revisión para que afloren esas propiedades opacas fiscalmente.

Controles

Pero hay además otras circunstancias que explicarían el índice de morosidad en los tributos municipales. El dinero que ingresa el Concello proviene fundamentalmente de los impuestos que se pagan en el período voluntario, mientras que las vías de apremio, embargos y persecución del fraude no siempre han funcionado con la diligencia esperada.

De hecho, el actual concejal de Hacienda, el socialista Agustín Fernández llegó a reconocer que el departamento que dirige ha caído en la «desidia» por no perseguir el fraude y permitir que algunos impositores gocen «dunha auténtica amnistía fiscal».

Corrección

Esta variable, que se ha constatado en todos los ejercicios, se quiere cambiar ahora, aún cuando hay departamentos -como el de Multas e Sancións de la Policía Local- que aventuran que no sólo no mejorará este año la recaudación sino que caerá un 40%.

El edil de Hacienda ha manifestado su intención de perseguir el fraude y modernizar la administración para ser más eficaz en la gestión de los cobros. Pero, más allá de la decisión del político, están las herramientas con las que cuenta. En apariencia son idénticas a las que había en años anteriores con los sucesivos gobiernos del PP con lo que, de no producirse un cambio drástico, en este 2008 puede quedar sin ingresar una cantidad similar de dinero.