«Nos olvidamos de que la droga sigue estando ahí»

OURENSE

Alfonso Vázquez denucia el relajamiento dela sociedad y la necesidad de no bajar la guardia frente al problema

20 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Tras catorce años vinculado a la Asociación Ourensana de Ayuda al Toxicómano, Atox, los tres último como presidente, Alfonso Vázquez de la Iglesia inicia una nueva etapa. Durante cuatro años estará al frente de la federación nacional de asociaciones de ayuda al drogodependiente. Ocupa el lugar de Carmen Avendaño, una mujer convertida en un símbolo.

-¿Cómo asume esta nueva etapa en lugar de Carmen Avendaño?

-Es una etapa que asumo con mucha ilusión, aunque partiendo de la base de que Carmen Avendaño es insustituible. Pero bueno, hemos confeccionado una junta directiva este 10 de noviembre en Santiago y pensamos trabajar con ilusión y por lo menos mantener donde está el listón de la federación.

-¿Cuál es la repercusión en la práctica de la federación nacional?

-La federación como tal representa a todo el movimento asociativo de Galicia. Representamos la voz de todo este movimiento e intentamos gestionar programas. Cuando hay cambios de legislación, intentamos mediar. Coordinamos los apoyos e intentamos que las pequeñas asociaciones, que a veces tiene problemas porque la Administración cada vez se tecnifica más, tengan ayuda a nivel de gestión.

-En todos estos años mucho se ha avanzado en cuestión de lucha contra la droga. ¿Qué le queda por hacer a las autoridades?

-Se ha evolucionado mucho y para bien, pero, en cierto modo, al evolucionar nos olvidamos de que el problema de la droga sogue estando ahí. No es lo mismo ver en la calle a un drogodependiente de hace quince años que verlo hoy. Apenas se ve el desastre de la droga. La Administración y las oenegés tenemos mucho que hacer en la prevención y la formación de los jóvenes a todos los niveles. Queda un campo muy importante, que es el de la empresa protegida, que ya se desarrolla en otros países. Se trata de que los drogodependientes reinsertados puedan trabajar durante un tiempo participando de una formación y recuperando unos hábitos laborales.

-Desde Atox se alertó hace unos meses que, debido al cambio del perfil del drogodependiente, la sociedad está más relajada. ¿Debemos ponernos otra vez las pilas los ciudadanos?

-Yo pienso que sí. Hoy en día, gracias a los avances sanitarios, vemos al drogodependiente con buena salud. Además se asocia a la diversión de fin de semana, pero llega un momento en que la diversión se convierte en un problema grave, porque acaba enganchando. Que el problema se presente difuminado hace que tengamos una cierta complacencia hacian él. El botellón, por ejemplo, nos preocupa mucho. Se enfoca como un problema vecinal y de suciedad y nosotros creemos que se debe tratar como un tema sanitario y muy complejo.

-Hace unos años, la generación que cayó en la droga, entonces era sobre todo en la heroína, no disponía de información adecuada. Hoy estamos todos al tanto de las consecuencias de las drogas. ¿Cuál es el motivo de que, aún así, la gente consuma?

-Yo creo que influyen múltiples factores. La familia ha cambiado, la gente que trafica también ha ido cambiando de fórmulas. También influye el pasar del consumo habitual de una persona a consumo en grupo y llevarlo por el camino de la diversión. Tenemos una juventud suficientemente preparada y yo no sé que decirles. Desde luego, hay que seguir incidiendo en la prevención y en la educación de los jóvenes y de los propios padres.

-Volvemos a la federación. Uno de los frentes que tiene abiertos es el del Pazo de Baión. ¿Cómo está la situación en estos momentos?

-Hay una propuesta de la Administración para hacer una adjudicación. En su momento lo había cogido Freixenet, que es quien lo explota en estos momentos. La federación ha estado peleando para que en el pliego de condiciones haya un apartado social y nosotros lo que pedimos es que a la hora de adjudicar no primen tanto las ganancias como el apartado social. En él hay una propuesta de creación de una escuela taller relacionada con la viticultura para jóvenes rehabilitados y personas con problemas de difícil reinserción social.

-Ahora que estrena presidencia en la federación, ¿cuál es la meta que quisiera alcanzar?

-La meta que me gustaría alcanzar es la de realzar el movimento asociativo que hubo hace veinte años. Porque aunque hoy no es la misma situación, el problema sigue estando ahí.