Los que podrán contárselo a sus nietos. La mejor selección de baloncesto del mundo hizo parada, en su gira preparatoria para el Europeo, en Ourense y pocos se lo quisieron perder. Jóvenes, mayores, turistas, aficionados de toda la vida, inexpertos en la materia, quinceañeras enloquecidas, padres entregados y muchas caras conocidas de la sociedad ourensana llenaron hasta la bandera, que diría el clásico, el Paco Paz. En las sillas a pie de pista mucho famoseo ourensano, que más o menos familiarizado con el mundo de la canasta no quisieron perderse a los Gasol y compañía. Políticos, los del PP; y empresarios, los de las firmas más conocidas de la capital. También se vieron arquitectos, actores o médicos que aprovecharon para hacer vida social en el evento deportivo más importante que se recuerda en la capital. Todos con una cámara cerca para que el sueño de una noche de verano que vivió el Pazo nunca se borre.
Baltar y los suyos coparon la zona noble. La fiesta de ayer la pagó, con el apoyo de entidades privadas y sin el respaldo del Concello, la Diputación. Así que el anfitrión José Luis Baltar dio buena cuenta de la mitad del palco que le reservó el protocolo para colocar a los suyos con el presidente de los populares, Mariano Rajoy, presidiendo y vibrando desde la primera bomba de Navarro hasta el último suspiro de un partido inolvidable para todos.