Entre pulpo, romanos y castrexos

F.?Ulloa

OURENSE

Buena sintonía entre romanos y castrexos. En la plaza Maior de Celanova no cabía un garbanzo al filo del mediodía, cuando los grupos de romanos y castrexos se reunieron para escenificar un pacto de convivencia pacífica que, al menos ayer, ambas partes respetaron. Aunque la fiesta comenzó mucho antes, con la apertura del mercado y la llegada de las primeras pandillas de jóvenes, que se divirtieron haciéndose aguadillas en la fuente de la plaza. Hasta que llegaron los grupos que, por veteranía, saben poner algo de orden, como es el caso de los castrexos Brigantiños -con la matriarca Manuela Rodríguez, o los romanos a las órdenes del tribuno Juan Manuel Chancas. Aunque parezca increíble, pese al tumulto, las águilas, búhos, lechuzas y halcones del grupo Falcóns de Galicia, que participaban en la exhibición de cetrería justo en el extremo opuesto, ni se inmutaron. Tras la representación, los pobladores originales y los invasores, tomaron camino hacia Castromao, para disfrutar de una comida juegos típicos, como manda la tradición de este Folión Castrexo.

Lo mejor de la tierra en la Feira do Pinto. El público que se acercó a la cita con esta localidad del municipio de Esgos pudo ver calabazas de impresión, frutas y verduras de las que ya no se encuentran en los supermercados y hasta una pequeña muestra de ganado -gallinas, cerdos, ovejas y caballos- que hicieron las delicias de los niños. Pero lo que disfrutaron todos por igual fue el menú: sabrosas cazuelas de callos y, como no, el pulpo.

Los de SondeSeu encandilaron en A Rúa. El grupo folk no defraudó a los cientos de espectadores que acudieron a disfrutar del concierto que ofrecieron al aire libre. Un espectáculo de primer nivel.