Intentó el BNG, en el último pleno ordinario de la corporación provincial, que el PP se dejase meter un gol a cuenta de la autopista a Santiago y la gratuidad del tramo de Ourense a Dozón comprometida por el presidente de la Xunta. Propusieron los nacionalistas un acuerdo con una explícita censura a las críticas del líder del PP de Galicia, Alberto Núñez, a una medida de evidente beneficio para el bolsillo de los ourensanos. No coló, pero la moción del BNG quedará en las hemerotecas como el único asunto en el que los portavoces tuvieron que hacer un esfuerzo acorde a su capacidad y así justificar la dieta por asistencia al pleno. El planteamiento del BNG era de lo más políticamente oportuno, en tiempo de campaña. Tres puntos: apoyo a la propuesta de Pérez Touriño; «rexeitar a proposta efectuada polo presidente do PP» y acudir a Fomento para que gestione una rebaja del peaje en el tramo Dozón-Santiago. El socialista Rodríguez profundizó en la línea y orientó sus dardos al PP, que en su día, de acuerdo con su interpretación, paralizó el desarrollo del plan director de infraestructuras 1993-2007 del gobierno de Felipe González, que, en su opinión, hubiera conducido a la construcción de una autovía. E insistió en censurar las palabras de Alberto Núñez Feijoo, cuyo peaje equitativo (en todo el trazado) penalizaría a los ourensanos que utilizasen algún tramo entre Ourense y Dozón. Momento electoral El portavoz del PP, Rogelio Martínez, censuró la propuesta «electoralmente moi meditada» de eliminación del peaje de Ourense a Dozón e insistió, claramente alineado con la postura oficial del PP y de Núñez Feijoo, en que es preferible que se repartan los gastos, aunque, por si acaso, mejor el gratis total. Y cuando parecía que los diputados iban a discutir sobre fechas, proyectos, o sobre la Guerra Civil, después de que Rogelio Martínez dejase claro que no coincidía en «moitas historias» ni en «certas recuperacións que se fan» de la memoria, esgrimió el PSOE el acta de la sesión de marzo. Se discutió entonces una moción del BNG para reclamar una reducción de tarifas, que todos apoyaron. Intervención de Baltar: «Di que hai outra solución, que xa propuxo no seu día, que consistiría en que Fomento no lle poña peaxe ao tramo Ourense-Lalín, que se está a facer polo goberno socialista, e xa teriamos unha boa rebaixa». Había ido Baltar un poco más allá en el pleno de febrero, cuando decía al portavoz socialista que comprendía «as súas dificultades para aceptar mocións como esta, porque estas mesmas dificultades padeceunas o PP de Ourense no seu día, porque o problema é que non nos fan caso en Madrid nin aos do PP nin aos do PSOE de Ourense, e hai que dicilo así» y redondea para pedir a los socialistas «que arranxen o problema e, se queren, se poña un cartel no tramo gratuíto que faga o PSOE que diga autoestrada do PSOE, gratuíta, e outro no tramo Lalín-Santiago, que diga autoestrada do PP, peaxe, porque se o conseguen será o primeiro en aplaudilos». No lo hizo ayer. Los diputados del PP votaron en contra. Aunque con la boca pequeña estén de acuerdo con la gratuidad del peaje, al jefe Alberto Núñez había que protegerlo. Y lo blindaron.