De paseo
12 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Los estudiantes de la Facultad de Educación decidieron hace cuatro años que no querían celebrar la fiesta de su patrón, San Isidoro de Sevilla, únicamente con conferencias. Así nacieron las jornadas intergeneracionales en las que empiezan a ejercer como tal los futuros educadores. Se trata de un día dedicado al ocio, pero al ocio compartido entre tres generaciones: la de los propios universitarios, la infantil y la de la tercera edad. El resultado es una fórmula de convivencia que resuelven con éxito todos los participantes. Ayer fueron los alumnos de Educación, los escolares del Mestre Vide y los integrantes de las aulas abiertas del campus (pensadas para mayores de 55 años), del centro de mayores de Caixa Galicia y de la asociación cultural de formación permanente de adultos. Los estudiantes se encargaron de organizar las actividades: clases de taichi y pilates, para empezar el día con tranquilidad y después juegos, este año de inspiración medieval. Como buenos guerreros, los participantes ejercitaron las piernas jugando al pañuelo y el ingenio reproduciendo figuras geométricas. Carreras, bailes y juegos de habilidad completaron el programa. Pancho, un alumno de tercer curso de Educación Social, decía ayer que uno de los objetivos de las jornadas es abrir la facultad a la ciudadanía. Su balance era positivo, como el de una de las profesoras del Mestre Vide, que también se integró en la fiesta: «Encantada: hasta me cambió la cara». Por parte de los mayores, Rosa aseguraba que el intercambio es muy positivo: «Vuelves a sentirse niño». Y por supuesto, los pequeños se lo pasaron en grande. Como Álvaro y Marcos que coincidían en la valoración: «Lo mejor, el baile. Nunca habíamos bailado». El año que viene las jornadas podrían tener entidad propia y organizarse de forma independiente a la fiesta del patrón.