Algunos jóvenes inquietos

La Voz

OURENSE

MARÍA MIGUÉLEZ

De paseo

10 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Cien años de vida tienen los scouts. Para celebrarlo, jóvenes de todo el mundo se reúnen desde hoy en Santiago, en un encuentro en el que buscarán -así lo dice el nombre del congreso- caminos de justicia para la paz. Los scouts gallegos ejercen estos días de anfitriones. A Ourense llegaron el lunes por la noche ocho jóvenes jordanos, cuatro libaneses y dos checos. Son algunos de los que convertirán en internacional el encuentro. Después de muchos kilómetros de viaje descubrieron la tierra verde que es -y que pretende seguir siendo- Galicia. De hecho, contribuyeron a repoblar el monte ourensano con una plantación de árboles autóctonos en la cooperativa Os Érbedos, en Moreiras. Allí recibieron las explicaciones de Xosé Santos. Él les contó cuáles son las actividades con las que muestran a los visitantes el largo proceso de recuperación de los montes: «Explicámoslles o que facemos aquí por si eles o poden aplicar nos seus lugares de orixe». Emilio Pañero es un ourensano que pertenece al movimiento scout católico. Él fue uno de los encargados de guiar a los visitantes, entre los que estaba Rafael Quirós, del grupo aragonés. Este monitor dio detalles del significado del prólogo a la cita en Compostela, a donde llegará el grupo tras realizar algunos kilómetros del Camino de Santiago. «La plantación revela la necesidad de vivir en paz con la naturaleza», aseguraba. También visitaron, por la tarde, la cárcel: «Queremos buscar caminos contra la exclusión social, estar con gente que no ha vivido en paz con la sociedad y que ahora necesita reintegración, no represión». Galicia se desveló como un tesoro para los participantes. Petra Hrusková, checa, había imaginado cómo sería gracias a Paulo Coelho y El peregrino de Compostela: «Cuando iba leyendo me iba haciendo una idea y ahora he comprobado que es una tierra preciosa». La misma lectura la hizo Ziad Cthaker, del Líbano, que llegó a Ourense en tren desde Barcelona y a través de la ventanilla pudo comprobar la diversidad del país: «Ya sabía que había muchos bosques pero me gustó mucho ver los pequeños pueblos». Para el jordano Charlie Assfour fue toda una sorpresa descubrir Ourense: «Me impresionó la tranquilidad, en comparación con otras ciudades, como Madrid y Barcelona». Miradas nuevas para la vieja provincia. Cientos de estudiantes del campus universitario cambiaron ayer, durante un rato, los apuntes por los folletos del centro de información sexual de la Dirección Xeral de Xuventude. En la mesa informativa instalada entre el edificio de Hierro y el Politécnico había, además, preservativos gratis. Y camisetas de regalo. Este centro, que funciona en Santiago, se desplazó a Ourense a petición de la Oficina de Servizos Integrados á Xuventude (OSIX) del campus y facilitó información en las distintas facultades y en la biblioteca. Eso sí, al observar a los jóvenes durante un rato quedaba claro que todavía cuesta hablar de sexo. Y más, en plena calle.