ESPANTALLOS | O |
11 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.EL ENTROIDO ya está aquí. Tradición, disfraces, alegría, pantallas, color, farelos, ingenio o ironía son algunos ingredientes que convierten al carnaval de la provincia en un acontecimiento al que se suman todos los vecinos y otra mucha gente que busca en Xinzo, Verín y Laza, confirmar la sana y buena fama que precede a una fiesta con siglos de tradición. En el entroido de siempre hay dos pilares fundamentales: la pantalla y las charangas. Si se falta a esto, se falta a la tradición que año tras año ha levantado esta fiesta. Las carrozas y los escenarios son complementos que el tiempo decidió acoplar a esta festividad. El pueblo lo sabe y protesta. No a los escenarios de orquesta ni a las carrozas que colapsan, ensucian, molestan, ensordecen, contaminan y ponen en peligro a las personas que bailan al ritmo de una música distorsionada. Este ritmo, siempre repetitivo, procede de mastodónticos vehículos que a medida que pasan los días, dejan de ser vehículos disfrazados y pasan a ser vehículos a secas. Algo que no queremos que suceda con nuestro entroido.