Mercadear con los símbolos

OURENSE

CANTONES | O |

07 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

«CULTURA permite desarrollar los proyectos previstos pero se reserva su aprobación». Este antetítulo aparecía ayer en La Voz. Hacía referencia a la declaración de BIC de As Burgas y a su aprobación definitiva, hoy, en el Consello da Xunta. Una sonrisa grande, grande, como la de la más grande, se me escapa. ¿Qué significa esa frase? Vamos por partes. «Cultura permite desarrollar los proyectos previstos», significa que se podrá empezar a trabajar en las acciones que se había anunciado en dicho espacio. Segunda parte: «pero se reserva su aprobación». Esto quiere decir que sí pero que no. Esto puede querer decir sí, pero no ahora. O quizás significa: «Esperaremos a ver qué pasa tras las elecciones para decidir si sí o si no». No entiendo nada. Y cuando quiero decir que no es que no y nada es nada. El entorno de As Burgas es, sin lugar a dudas, el más perjudicado por todo. Las guerras políticas, antesala de elecciones, es lo peor que le puede ocurrir a una sociedad. Mientras ellos sigan creyéndose que son los que mandan todo seguirá igual. Mientras que no piensen que son trabajadores al servicio de la ciudadanía. Que tiene que servir y no servirse, todo seguirá igual. Mientras, día tras días, los vecinos y los turistas siguen visitando As Burgas y sorprendiéndose con ellas. Menos mal que a ellos, a los políticos, no les toca decidir cuándo debe salir el agua (aunque alguno lo consiguió, es lo máximo) y a qué temperatura, sino aviados íbamos. Ya me imagino: que el alcalde de Ourense tiene mal las cervicales, pues ponemos As Burgas a 35 grados. Que no, que al director xeral de Patrimonio le viene mejor algo más de calor para lo suyo. Pues la subimos. Total, nos reservamos la decisión de aprobarlo o no. Me da miedo solo de pensarlo. La sociedad tendría que tener un lugar en el que poder decir lo que piensa de todo esto.