Con la escoba y la calculadora

Rubén Nóvoa Pérez
Rubén Nóvoa OURENSE

OURENSE

En directo | El día después del reventón

13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

No ha sido la primera pero sí la más grave. Los vecinos del barrio de la Inmaculada de la capital ourensana se afanan el día después de la rotura de la red de saneamiento en limpiar los bajos y locales afectados, y también en cuantificar los daños. El aspecto más allá de los daños particulares es dantesco. La calle en la que se originó el reventón es un barrizal en el que cuesta mantener el equilibrio. Las montañas de arena que corrieron calle Penagache abajo, estaban ayer amontonadas en las aceras para permitir la circulación de vehículos. Las máquinas trabajaron a destajo retirando barro pero aún así les queda mucho por hacer: levantar muros que fueron víctima de la fuerza del agua, barro y lodo que convierten el vial asfaltado en un camino de tierra y retirar toda la arena que ahora se amontona a los lados de la calle. Los vecinos ya no se sorprenden. Aseguran que es el tercer reventón desde el mes de marzo. La inusitada violencia de esta ocasión se debe, según los ya expertos en red de saneamiento, a que la rotura se localizó en la zona más alta de la calle. Un vecino, escoba en mano, señala, en un radio no superior a cincuenta metros, tres zonas donde han cedido en distintas ocasiones, provocando daños similares a los del pasado viernes. «Hemos tenido suerte de que el agua se haya ido contra los muros y no encima las casas», indican. Daños A pesar de las promesas, a pie de obra, de los técnicos de la empresa concesionaria del servicio de agua de la capital de que se sustituirán las obsoletas tuberías, los vecinos son escépticos. «Lo que hacen es cambiar las que rompen, pero seguirá habiendo tramos con material anticuado y dentro de unos meses volverá a reventar todo. Esto es un caos», protestan los afectados. La fuerza del agua y de la tierra llegó en esta ocasión hasta la carretera de la Granja. Los portales aparecen 24 horas después con restos de barro y lodo. Tras la puerta los propietarios están indignados: «Dicen que hace un año que no pasaba y es mentira, y aunque así fuera tampoco sería normal». Si son remisos a la hora de creer que la red de abastecimiento se renovará completamente, ni quieren oír hablar de indemnizaciones. «Los desperfectos del primer reventón todavía están sin pagar. Los peritos viene, toman nota y después no se vuelve a saber nada más de ellos», aseguran en la carretera de la Granja. Mejor visión tienen de Aquagest en la zona donde se originó el desaguisado: «Son eficientes. Con todo el dinero que tienen gastado en levantar los muros que se lleva por delante la tierra y el agua ya habrían renovado las tuberías». Escrito de protesta Los vecinos parecen dispuestos a tomar medidas. Se reunirán para recoger firmas y presentar un escrito de protesta en el Concello de Ourense para que se solucione una situación que, aseguran, se prolonga desde hace más de cinco años. «Ya no puedes irte tranquilo ni de vacaciones. El pasado verano hubo una rotura cuando no estábamos en casa y los daños fueron mayores», explicó uno de los afectados. En lo que sí coinciden todos es en destacar la labor realizada por la Policía Local y los Bomberos. «Estuvieron dando la cara desde primera hora», concluyen.