Movilización

La Voz

OURENSE

MATICES MARTA VÁZQUEZ | O |

04 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

A VUELTAS seguimos, por lo que se ve, con la nueva ubicación del local del Comité Cidadán Antisida. Poco les importa a los vecinos de Cabeza de Manzaneda el fin social -y necesario- de la nueva sede. El miedo a que su barrio se convierta en algo así como el Bronx les ha llevado a armarse de pancartas y megáfonos para protestar en la calle y conseguir, por todos los medios, que el local se vaya a otra zona. Claro está que los vecinos tienen todo su derecho a manifestarse, pero no recuerdo haber visto a estos ciudadanos, o a otros de cualquier otro barrio, movilizarse en las calles y con tal intensidad porque sus hijos no tienen trabajo y se ven obligados a recurrir a la oposición de turno, o al favor también de turno, para buscarse las castañas. Tampoco recuerdo que las calles de Ourense se llenaran de vecinos cuando Valeo cerró sus puertas y dio puerta a sus muchos trabajadores, o que alguien haya protestado porque sus rentas son menores que las de sus vecinos de otras comunidades o incluso provincias, por citar sólo algunos ejemplos. Nada de eso, seguramente, era tan importante para estos afectados como el temor a que un local de una oenegé, que tiene como finalidad ayudar a los demás -incluyendo en «los demás» a los hijos, padres, hermanos o amigos de cualquiera- se instale en su barrio. Dicen que ya están hartos de sufrir las noches de movida y creen que el local del Comité será la gota que colma el vaso de las incomodidades y la inseguridad con las que ya conviven. Igual, lo que necesitan estos vecinos es más información. La marginalidad existe y los enfermos de sida también, pero no contagian la enfermedad por pasar al lado de uno. Ahora que tanto hablamos de solidaridad, no estaría mal mostrar alguna y dedicar una parte, aunque sólo sea de nuestros barrios, a quienes necesitan ayuda.