«Parece unha provocación»

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón O BARCO

OURENSE

Crónica | Polémica por los carteles «anexionistas» de A Lastra Las señales del parque natural de Rubiá, en Valdeorras, llegan a escasos metros de las casas de Cancela, en El Bierzo. Sus vecinos aseguran que ese lugar siempre fue leonés

28 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?Parece unha provocación. Ou é un erro moi grande ou é que queren provocar». Así, en gallego, se expresa Silvestre Valle, vecino de Cancela, con respecto a la colocación de señales del parque natural valdeorrés de la Serra da Enciña da Lastra en territorio supuestamente berciano. Valle vive en la última casa de Cancela, en el Ayuntamiento berciano de Sobrado, cuyo alcalde hizo pública la «invasión» gallega, llegando a tildarla de «anexionista». Los carteles de la polémica son dos y ambos, aseguran los vecinos, invaden la zona conocida como Valdescada, en la parroquia de Cancela. Ninguno ha sido arrancado, como en un principio se había dicho. Uno de ellos está en una finca particular y, curiosamente, su propietario reside en Quiroga (Lugo). El otro se ve incluso desde la casa de Silvestre Valle, en lo alto de una montaña. Del otro lado, Valdeorras. Y es que la cercanía con Galicia no es sólo física. En Cancela hablan gallego, están casados con gallegos, leen la prensa gallega, trabajan en Galicia, pero no aceptan la «invasión» de su territorio. «Esa zona ha sido de Sobrado desde mis antepasados. Si eso fuera verdad las fincas estarían registradas en Rubiá y el catastro se paga en Sobrado. Dicen que los pusieron -los carteles- con GPS, pero esto ha tenido que ser un error», asegura Silvestre Valle. Valeriano Prada, que trabaja en O Barco, observa junto a él los titulares de La Voz de Galicia y de Diario de León -compran ambos periódicos- sobre el asunto. Él se lamenta de que la Xunta de Galicia no consultara con la Junta de Castilla y León a la hora de colocar los carteles para evitar de ese modo la polémica. «La colaboración entre unos y otros es lo mínimo», dice. De la misma opinión es Silvestre Valle: «Cuando yo tengo que poner un linde con un vecino lo hablo con él. Tenían que haber preguntado a las autoridades del pueblo», explica. Los anteriores problemas de lindes del Ayuntamiento de Sobrado con el Concello de Rubiá habían tenido lugar en otra zona, unos kilómetros al este, concretamente junto a la parroquia valdeorresa de Biobra. En ese caso, la Audiencia Nacional dictó sentencia en el año 2002, dando la razón a la tesis de Sobrado. En esta ocasión, la polémica linda con la parroquia de Covas. «Con Covas -Silvestre Valle vuelve a usar el gallego- sempre nos levamos ben. Íbamos co rebaño, xogábamos ás cartas, eles pasaban para aquí e nosotros para alí». ¿Anexionismo? La teoría anexionista expresada por el alcalde de Sobrado, Constantino Valle, no es compartida por Valeriano Prada ni por Silvestre, que sí comparte apellido con el regidor del pueblo aunque no genes. «No creo que por poner un cartel se adquiera la propiedad de un terreno», dice Prada. Una de las hijas de Silvestre Valle está casada con un gallego, precisamente de visita estos días en la casa familiar. Pablo Montenegro, que es de Vilalba, tiene su propia teoría sobre lo ocurrido, una teoría que hace justicia a su condición de gallego. Montenegro ve algo distinto que un interés político por invadir territorio leonés y piensa que el interés puede ser más bien económico y turístico. Su suegro le define como «el mejor explorador del pueblo». El yerno explica que en la zona «invadida» existen unas cuevas de gran belleza, «e igual o queren facer -la Xunta- patrimonio da humanidade ou algunha cousa así para poder sacarlle partido». Mientras los vecinos y visitantes de Cancela asisten sorprendidos a la polémica creada con el asunto y a la atención mediática que ha suscitado, la Xunta ha anunciado que enviará técnicos a la zona para verificar si los carteles ha sido colocados por error en territorio berciano. «Si hay que rectificar, se rectifica», aseguran fuentes de la consellería.