Entrevista | Susana Vázquez Dorado La regidora y ex candidata en la lista del PSOE ve como una pataleta la denuncia del partido socialista contra ella cuando frustró el pacto con el BNG en Porqueira
02 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?spera Susana Vázquez Dorada el nacimiento de su hija en los próximos días. Está a punto de salir de cuentas y se siente especialmente reconfortada por la noticia de que la Audiencia de Ourense ha confirmado el archivo de la denuncia con la que el PSOE respondió a su deserción en 2003, cuando, como única e independiente concejal del PSOE, prefirió aceptar los votos del PP para ser alcaldesa de su pueblo, en vez de conceder el suyo al candidato del BNG e integrarse en un gobierno de coalición entre las dos formaciones. -Espero que, por fin, se acabe este culebrón. Me sentí muy impotente en algunos momentos. Claro que creo en la Justicia, pero hay ocasiones en las que dudas de ti mismo. Que si me iban a pagar no sé cuánto, que si iba a trabajar en el Inorde...es alucinante que se puedan difundir acusaciones con tanta alegría. -Son casi tres años de incertidumbre los que ha arrastrado el asunto... -No tenía experiencia política alguna, me encontré con una situación inesperada y por momentos me vi desbordada. El mundo se me vino encima. Ahora, sin embargo, con la experiencia acumulada en este tiempo, ves las cosas de otro modo, aunque duele pensar que en la refriega política lleguen a emplearse este tipo de actuaciones. -¿Le quedan cicatrices? -Claro. Sin rencor, parece como si ahora pudiese respirar mejor, pero hay cosas que no se olvidan. Ni las puedo olvidar ni tampoco me resulta fácil perdonar. Que te digan, cuando tu padre está muy enfermo, que ojalá gastes en medicinas el triple de lo que ellos decían que yo había cobrado por el voto, o que ahora alguien diga que ya sabía el resultado de la denuncia y que les da exactamente igual, es indecente. Entiendo las pataletas, pero no hasta este punto. No se puede jugar con las personas. -¿Cree que la denunciaron sólo por razones políticas, por huber roto un pacto? -No tengo ninguna duda. Y lo lamento. -¿Ve tras este procedimiento la mano del principal dirigente socialista en la comarca, Gonzalo Iglesias? -No he vuelto a hablar con él, aunque recientemente, por razones formales, nos hemos visto como alcaldesa y delegado de Educación.No lo considero tan mala persona como para estar detrás de todo este montaje. -¿Pensó en dimitir? -No. La verdad es que no, aunque hubo momentos en los que no entendía bien qué estaba pasando a mi alrededor. Me he sentido muy apoyada por los vecinos. Nunca sentí en Porqueira la crispación a la que otros aludían, aunque haya un grupo de unas veinte, o treinta personas, que no ha sabido aceptar ni asumir la forma en la que se constituyó la corporación municipal y se eligió la alcaldía. -¿Está satisfecha con el trabajo desarrollado en el ayuntamiento en los últimos tres años? -Mucho. Personalmente, haber llegado a la alcaldía permite colmar la aspiración de cualquiera con vocación de trabajo por y para la comunidad. Es un trabajo gratificante. Y muy bonito. -Gobierna con el apoyo implícito del PP. ¿Tiene intención de afiliarse? -Es una forma muy peculiar la del gobierno en Porqueira. Por decreto, con el apoyo de los concejales del PP. No me he afiliado a ese partido, ni a ningún otro, aunque en todo momento he sentido su apoyo, particularmente el del presidente de la Diputación. -¿Se arrepiente de lo hecho hace tres años? -Para nada. Es imposible un gobierno entre personas que prácticamente no se hablan. Ocurría en Porqueira y pasa en otros municipios próximos. Creo que la gobernabilidad de los ayuntamientos no puede estar encorsetada por las decisiones de los partidos, debería estar por encima. Los partidos tienen que ser más flexibles ante situaciones concretas y puntuales. -¿Le gustaría seguir al frente del Concello? -Si. Quedan muchas cosas que hacer. De todos modos, no tengo decidido cómo articular esta vocación. -¿Se plantea la posibilidad de acudir a la Justicia, ahora como denunciante? -Ahora mismo, lo único que me preocupa es el nacimiento de mi hija, que es inminente.