DIETARIO | O |

23 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

ILUSIÓN y trabajo. Sensibilidad y compromiso. Un conocimiento de la realidad. Originalidad y propuestas en positivo. Todo esto es lo que reúne el equipo de seguridad vial que ha conseguido implicar a los ourensanos en la difícil tarea de intentar que la carretera no sea una trampa mortal. Dos policías locales consiguieron contagiar su entusiasmo a todo un grupo que ha secundado sus propuestas y que ha logrado poner en marcha campañas que van más allá de los titulares efímeros o las imágenes impactantes. «Ponte un 0 en alcohol» es el ejemplo de que con ideas y entusiasmo se puede recorrer mucho camino. No hay fotos dramáticas ni duros correctivos, ni mensajes alarmantes. Hay realismo. No hay un castigo por hacerlo mal sino un premio por cumplir las normas. Y ese entusiasmo y ese planteamiento en positivo ha llevado a que en el primer día de esta edición 200 personas se pasaran por el puesto de la calle del Paseo. Por la originalidad de la iniciativa, por los premios... por convicción. Lo cierto es que la iniciativa ha vuelto a tener una respuesta masiva de los jóvenes que salieron el sábado por la noche de marcha. De ellos depende seguir evitando el alcohol cuando cojan el volante pero al menos conocen ya las alternativas. El mensaje se ha lanzado y los soportes que se utilizan atraen a los destinatarios de la campaña. Se hacen pensando en ellos, en sus gustos y en sus necesidades. Educando y transmitiendo que la seguridad vial empieza por uno mismo. Recordando que no podemos anestesiarnos con las cifras de muertos que nos recuerdan cada lunes. No podemos convertir a las víctimas en frías estadísticas. Porque detrás de cada uno de esos números hay una historia, una vida, una familia, unos amigos, una tragedia. Porque las carreteras deben unir y no coartar el futuro. Ese futuro por el que apuesta «Ponte un 0 en alcohol».