Virxilio y los escolares

OURENSE

MIGUEL VILLAR

?eguramente, y aunque se lo hubieran explicado con anterioridad en clase, pocos escolares de los que ayer se acercaron al Simeón fueron conscientes de la suerte que tuvieron al poder, por una mañana, aprovecharse de la sabiduría de uno de los artistas ourensanos más reconocidos. Virxilio llegó con aire desenfadado. Una gorra, al estilo juvenil, y su predisposición a abrirse a los alumnos hizo que éstos -sin ningún tipo de rubor- se tumbaran sobre el impoluto suelo del centro cultural lápiz y folio en mano y dieran rienda suelta a su imaginación, siempre con la mirada atenta del artista y con su obra presidiendo el momento. A balada silente do mariñeiro , que se muestra estos días en el Simeón (hasta el 7 de mayo), sirvió de base a través de la cual la imaginación juvenil se dejó llevar. Las maestras que acompañaron a los escolares (del colegio Irmáns Villar) también se atrevieron. Flanqueando a Virxilio aprovecharon para mirar de reojo sus trazos sobre el papel (alguna incluso le pidió que le firmara lo que él estaba haciendo para entretenerse) y para preguntarle sobre su vida artística. Mientras, los escolares seguían a lo suyo. Unos intentaron copiar y otros fueron más originales. Virxilio fue complaciente con todos los pequeños artistas que estaba más afanados en sus obras que en preguntar al artista alguna duda. Seguramente entre ellos se encuentre algún Virxilio.