El arquitecto diocesano redactará el proyecto cuya obra deberá acabar antes de septiembre Los canteros tallarán nuevas piedras ya que las que tiró el rayo se deshacen con facilidad en la mano
19 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El arquitecto de la diócesis, Xan Rodríguez, recibió ya el encargo para redactar el proyecto que permita recomponer la cúpula de la torre campanario del santuario de la Virxe do Cristal, en Celanova. Al mediodía de ayer se desplazaron hasta el lugar el delegado provincial de Cultura, Xosé Carlos Sierra y el delegado diocesano de patrimonio, Miguel Ángel González. Observaron los desperfectos subiendo a la torre, a la que le falta la mitad del cupulín además de un pináculo. Sobre la tribuna del templo hay más restos de piedras caídas y, por supuesto, otro montón en la nave, junto a la entrada principal. Allí se ve el pináculo lleno de líquenes, varios bloques de piedra granítica rotos con sus pequeños trozos. Está también la pieza que coronaba la torre, sobre la que descansaba la cruz de hierro que atrajo al rayo que la destrozó el pasado día 9. Los vecinos de Vilanova ya recuperaron los desperfectos causados en la cubierta por el impacto de las piedras, retejando. Premura «O proxecto foi xa encargado a farase en colaboración cos técnicos de Patrimonio da delegación e lle dixemos que o fixera ben e con certa presa porque os veciños pídennos que a obra estea rematada antes da celebración da Virxe do Cristal, en setembro. Non haberá problema debido a que hai marxe dabondo para esto», señaló a La Voz Sierra. La intención de la consellería es la de responsabilizarse, como ayer adelantó este diario, «dunha parte importante do custo económico da restauración», apuntó su delegado. Obrar en la recomposición de la parte superior del campanario no será demasiado problema excepto el montaje del andamio que se llevará una parte importante del presupuesto. Granito Será preciso tallar piezas nuevas porque las que se han roto es mejor sustituirlas antes que recomponerlas al tratarse de un granito de grano grueso meteorizado, es decir, que con pasarles un dedo se deshacen. Precisamente ese grano grueso favorece el agarre de los líquenes, como bien puede observarse en el pináculo que se ha depositado dentro del santuario y del que queda un pequeño resto en la cima de la torre. Quizás por este tipo de piedra el impacto del rayo fue tan dañino. «Haberá que contratar un bo canteiro», precisó Sierra. Arriba aún puede verse una piedra que ha quedado inestable y que podría desprenderse con cierta facilidad.