AIRES DO ARNOIA | O |
02 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.HACE cuarenta y cinco líneas, en la crónica paleta de dos semanas atrás, se decía que ni los colectivos culturales, vaya usted a saber cuales pero en este intre se me escurre el Ateneo, ni los representantes municipales, inclusive hasta el último irresponsable del Concello, sacudieron las posaderas para reivindicar el guapismo en nuestro patrimonio, en la plaza de, en el puente de, en la rúa de. Y héteme aquí que, por ganas de llevar la contraria «e ogallá fose máis a miudo», el concelleiro urbanista y su jefe Cabezas, por un suponer, se ponen al lado de vecinos y ciudadanos reclamando, de una gallega entidad financiera no haga uso de la licencia, que no hay más remedio que conceder, para enmerdar la estampa de la ciudad, publicitándose con su logotipo desde las azoteas de la Torre de Ourense. Agraciada o fea, apañada o deslucida, pero nuestra. Y no basta, señores ediles, con el mero voluntarismo para proteger un bien catalogado, haciéndose ineludible sentarse a la mesa con Caixa Galicia para ofrecerle alternativas; con la propiedad de la plaza de San Martiño para estudiar la reforma de una fachada insultante; con el Colegio de Arquitectos, pero no en exclusiva, para que se propongan planes de embellecimiento de As Mercedes, del Ribeiriño..., que casi defiendo un mural de calzado deportivo, o de juegos de mesa, ¡ay, qué espanto!, que casi prefiero al Zapata y al Prada, ¡ aggiornamento inmaculado de provincias! Y que no quede en hueca retórica pues hay que tomar la iniciativa, para que la imagen del Ourense termal no brote con el corazón partío, para negociar con la caja gallega, involucrando a colectivos vecinales, a la prensa, a asociaciones culturales. Y si el adversario se enroca..., a tocarle el bolsillo, que ahí le duele, boicot a la pasta, pues su obra social ha de ponerse de manifiesto, renunciando a enfangar lo más céntrico de Ourense.