Pide a las empresas suministradores de agua, luz y gas que corten el servicio a los vecinos Los técnicos consideran «imposible» la legalización por invadir una calle
17 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?or segunda vez en el último año, el Concello de Ourense ha decidido ordenar el derribo de dos edificios de 48 viviendas que ha construido la empresa ATL Urbanistas en la rúa Bierzo, muy cerca de la iglesia de la Milagrosa. Las razones que justifican esta nueva intervención son las mismas que ya dieron origen a una decisión similar tomada a comienzos de mayo del 2005 por la junta de gobierno. Ambos inmuebles presentan varias deficiencias que, a juzgar por los informes técnicos de Urbanismo, «hacen imposible su legalización». En aquel entonces, como ahora, se recuerda que las dos edificaciones se construyeron de acuerdo a las licencias concedidas el 19 de julio y el 11 de octubre del año 2000, pero el resultado final de las obras no se ajustaba al permiso otorgado. Después de una denuncia presentada por el propietario de un edificio que se levantó enfrente, los técnicos verificaron que los bloques objeto de la polémica invaden la vía pública -inapreciable a simple vista-, sobrepasan el volumen de edificación permitida, excede el fondo edificable y tienen más altura de la legal. Esas mismas consideraciones han sido incorporadas a un nuevo expediente y esta misma semana el Concello ha ordenado por segunda vez la demolición. Lo hace después de rechazar las alegaciones presentadas por la constructora a través de un informe pericial que trataba de demostrar que los dos edificios eran legales y que las alineaciones se ajustaban a la calle, argumentos que fueron rechazados con contundencia en un dictamen municipal del 27 de enero pasado. Nuevas exigencias Así las cosas, la decisión municipal se convierte ahora en firme y endurece la primera orden, dictada hace nueve meses. Según el acuerdo adoptado por la junta de gobierno esta semana, se ha requerido a la promotora a que «en el plazo de dos meses proceda a la demolición de las obras de construcción de dos edificios sitos en la calle Bierzo por no ajustarse a las condiciones establecidas en la licencia municipal y no ser susceptible de legalización». Cortes en los suministros La mayor parte de las viviendas están ya ocupadas, aunque algunas están todavía a la venta. Pese a ello, el Concello da un plazo máximo de tres meses para que «adopte las medidas oportunas para que no se produzca el uso de lo edificado». De incumplirse este precepto, Urbanismo se reserva nuevas acciones contra la promotora, al margen de sanciones económicas. Al menos eso es lo que dice la norma urbanística municipal que se aplica para las obras ilegales. Pero, además de las decisiones administrativas, los inquilinos del inmueble pueden sufrir a la vuelta de muy poco tiempo algunas incomodidades severas aunque sigan viviendo en los pisos. Pese a que fuentes municipales no precisan cuándo se van a tomar nuevas medidas sancionadoras, la junta de gobierno resolvió enviar escritos a las empresas que suministran la electricidad (Unión Fenosa), agua (Aquagest) y gas (Gas Galicia) «para que procedan de forma inmediata al corte de los servicios domiciliarios a los edificios sitos en la calle Bierzo, número 2-B y 2-C, al carecer los mismos de licencia de ocupación».