Crónica | Segunda cita del ciclo del entroido en Xinzo de Limia Cientos de curiosos se acercaron ayer hasta la villa antelana para participar en el domingo «oleiro», en el que se revive un antiguo juego de tirar al aire vasijas de barro
12 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?radición y entroido son una misma palabra en Xinzo de Limia. El ciclo del carnaval sigue su curso y la capital antelana vuelve a ser el punto de referencia. Hace siete días se produjo el estreno, con el domingo fareleiro. Ayer el domingo oleiro volvió a convertir la villa en el centro neurálgico de una gran fiesta que en menos de quince días llegará a su máximo esplendor. Como vienen realizando desde hace muchos años, los vecinos de Xinzo, muchos de ellos ataviados con disfraces de lo más variopinto, se ocuparon de romper en mil pedazos las olas -vasijas de barro- en medio de una fiesta de risa y diversión. Apenas acertaban a coger en el aire los recipientes que al final, y sin que nadie pudiera o quisiera evitarlo, quedaron rotos en el suelo. Cuentan los mayores que el origen de este antiguo ritual está en cuando los hombres acudían a las fuentes en las que las mujeres recogían el agua. Ellos les robaban las olas y entonces comenzaba el juego entre ellos. Aunque quienes se acercaron ayer hasta Xinzo lo hicieron con la seguridad de volver al ver un ritual más o menos parecido al que se celebra en años anteriores, más de uno se llevó ayer una satisfacción al comprobar que el entroido de Xinzo también se renueva, aunque sólo sea un poco. Tanto es así que por primera vez en muchos años los pequeños de la villa -que también saben vivir de una fiesta que forma parte de la cultura de la localidad- pudieron participar en su particular xogo das olas. Ellos también disfrutaron con la novedad, sintiéndose protagonistas de un acontecimiento que hasta ahora había sido terreno exclusivo de los adultos. Entre ellos y los mayores se prolongó en la tarde de Xinzo el ir y venir de olas que, tras ser lanzadas al aire y pasar de mano en mano, volvieron a cumplir su objetivo, el de divertir a vecinos y visitantes, ávidos todos ellos de disfrutar con unos anticipos del entroido que sólo quienes hasta Xinzo se acerquen tienen la posibilidad de contemplar. Mucho más si las condiciones climáticas, como en el caso de ayer, son favorables. Es el ciclo del carnaval más largo de los que se celebran en España y algo tendrán que ver en ello quienes se ocupan de que cada año la tradición vuelva a cumplirse fielmente. Hasta la noche El domingo oleiro terminó, ya entrada la noche, con la actuación de una charanga que animó, y mucho, a todos los presentes pero los antelanos se fueron a sus casas pensando ya en que dentro de sólo siete días tendrá lugar otra nueva cita del ritual. El domingo corredoiro será ya el precalentamiento más serio del carnaval y el momento en el que las pantallas hacen su presentación en las calles de la villa y las comparsas ponen la nota de humor. Entonces ya serán muchos más los visitantes que se hayan desplazado hasta Xinzo para participar en una fiesta para todos imparable.