AIRES DO ARNOIA | O |
05 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Y TAL QUE así me lo cuentan y así se comenta en las tertulias de Auria. Iluminados, que de esta guisa nos está maleducando la infame clase política que parasitiza la ciudad, que desertiza la provincia. Palabrería ignorante, doble moral, doble rasero, verborrea sin freno. Todo vale y así nos luce el pelo. Centro Comercial Abierto, que no sus asociados, que sí sus mandamases. Y se alzan sus voces al cielo clamando la solidaridad de los ourensanos, reclamando tutela para el comercio tradicional a la Cámara de ídem, a las asociaciones de empresarios, requiriendo políticas de subsidio a Xunta, Diputación y Concello, posibles por la aportación de todos, incluidas las empresas ourensanas que se dedican a la iluminación navideña. Todo son quejas cuando va de instalación de grandes centros comerciales, cuando va de competencia con el comercio inmigrante, cuando va de importación desde los paraísos laborales, pero cuando hay que gastarse las perras, ¡ai, carallo!, que ni certificado ISO que valga, que ni acreedor que demande su crédito, que ni ourensano aunque sea de Velle, pues compro en Portugal o en Namibia que me sale más barato. Tenderos sin rango de empresario que vulneran con su insolidaridad la bandera que enarbola como suya el Centro Comercial Abierto: la defensa del comercio ourensano. Y no se cuestiona la calidad de la iluminación instalada por una empresa portuguesa, a pesar de algún incidente en el casco antiguo, a pesar de alguna protesta por cierta o incierta permisividad, pues lo que se critica es la falta de consideración con la industria ourensana del ramo, alguna de ellas proveedora de campaña anterior que aún no cobró y ni sabe cuando..., que «la pela no es la pela», que «arrieritos somos...», que «donde las dan...», que en las próximas rebajas muebles y moda de China, zapatos de, colonias de, casi que mejor en El Corte Inglés.