COMO LO VEO ANTONIO TABARÉS | O |
06 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.UN BUEN día uno se encuentra aislado, ¡vaya por Dios!, como consecuencia de que estás en una casa en la que no es posible conectarte a Internet, y piensas: «¡Se acaba el mundo!». Pones en marcha tus conocimientos, faltaría más, y realizas lo necesario para no quedarte aislado. Ya posees tu ordenador portátil y tu teléfono movistar. Solo falta la conexión. Te diriges ilusionado a tu proveedor habitual y le cuentas tus penas al empleado de la multinacional. Te facilita una solución de toda calidad y garantía, con una tarifa interesante, que crees te conviene. Pero tiene trampa. Para que se active el módulo de la tarifa escogida, has de llamar a un número, facilitar tus datos¿ y ¡ya está¡, según te dicen, activado. Ya puedes conectarte a precio chollo y te tiras un mes navegando¿ por Internet, vía movistar. Cuando te llega la factura crees que has estado navegando por el Egeo. Reclamas. Inútil. Según te informan, no les consta que tú hubieras llamado para que se activara el módulo. ¡Ah, y a protestar al maestro armero! Yo me cambio. antabares@hotmail.com