Crónica | La desgracia del helicóptero Couger tocó el corazón de la provincia OLGA RODRÍGUEZ, MADRE DE UN SARGENTO DE LA BRILAT Ourense se convirtió ayer en trágica protagonista, como patria chica de uno de los militares fallecidos en Afganistán. Hoy se honrará su memoria en la praza Maior
17 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Los ourensanos vieron ayer como el nombre de Cudeiro se colaba en los titulares de los periódicos, en los boletines de radio y en los informativos de televisión. No era una buena noticia. El pueblo protagonizaba, como patria chica del soldado Diego González Blanco, una crónica trágica. El domicilio familiar del joven, que viajaba en el helicóptero que cayó en Afganistán, fue ayer, de nuevo, un hervidero de gente. Vecinos, amigos, familiares y también autoridades acudieron a la casa de los padres del soldado para acompañarlos en el dolor. Un dolor que empezaban a asumir al preparar el funeral y el entierro del joven. Un capitán de la base de Pontevedra se desplazó hasta Ourense para transmitirles, en persona, los detalles de la repatriación. Está previsto que el cuerpo de Diego González llegue a Ourense el viernes. Por la tarde será velado en el tanatorio de la localidad. A las seis y media del día siguiente, si todo sale según lo planeado, se celebrará el funeral en la iglesia de San Pedro de Cudeiro. Después, el soldado será enterrado en Santa Mariña, con su familia. Y descansará en paz. En el recuerdo Hace poco que los González Blanco vivieron otro duelo, tras la muerte de una abuela de Diego. El dueño de un bar frecuentado por el padre del joven rememoraba ayer cómo se reunieron todos los parientes para la triste cita. Los recordaba a todos -hermanos, primos...- sentados en una mesa que señala con cierta nostalgia. Ahora el encuentro se repetirá pero Diego no podrá acudir. Homenaje La reacción popular a la tragedia se hará patente hoy, a las doce y media, en la praza Maior. El Concello de Ourense ha convocado una concentración en la que se guardarán unos minutos de silencio en recuerdo de todos los fallecidos. El presidente de la asociación de vecinos de Cudeiro, Jesús Sánchez, aseguraba ayer que sólo podía decir cosas buenas de la familia de Diego. Trabajadora y humilde, la definía Enrique Nóvoa, que ayer ejerció de teniente alcalde pero sobre todo de vecino. Y es que Ourense, ayer, lloró mientras pensaba en Afganistán.