CONTRAPUNTO | O |

10 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

ESTÁN siempre a merced de los elementos. Tienen el corazón en un puño esperando la lluvia salvadora, el sol reparador o temiendo la tormenta que todo lo lleva por delante. Así de triste es la vida de los agricultores. Después del susto que ayer se llevó media provincia, especialmente la comarca de Valdeorras, los viticultores esperan sosiego para que más aguanosupongamáspérdidas.