Crónica | La fiesta anual de la zona industrial
29 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.La asamblea general ordinaria de los empresarios del polígono de San Cibrao das Viñas -el núcleo fabril e industrial más importante de toda la provincia y uno de los más grandes de Galicia- sirve de excusa, cada año, para una multitudinaria cena en la que se dan cita centenares de ourensanos relacionados con el panorama económico. El encuentro, una suerte de fiesta de fin de curso, sirve también para rendir homenaje a empresarios especialmente vinculados al polígono. Ayer le tocó el turno a Antonio Reverter Fernández, presidente del consejo de administración de Almacenes Reverter, y a José Luis Outeiriño Rodríguez, presidente de La Región. Pero sin duda lo más destacado del menú festivo servido ayer fue el postre. Si el año pasado fueron los populares Tonechos los que amenizaron (por decir algo) la velada, en esta ocasión la patronal optó por otro par de humoristas: los hermanos Calatrava. Evidentemente, el sentido del humor no es universal: cada uno se ríe de lo que quiere, faltaría más. Pero las estrellas elegidas para arrancar sonrisas a los empresarios (hubo, este año y el anterior, quien ayunó de carcajadas ante semejante propuesta) parecen más propias de un programa de variedades tipo José Luis Moreno que de un encuentro empresarial, por muy festivo que sea. La televisiva sería una de las comparaciones posibles. Hay más: los Tonechos pisaron mucho palco de fiesta de pueblo antes de su consagración definitiva en la cadena que tiene como espacios del prime time Luar y Supermartes. Respecto a los elegidos en esta ocasión, los hermanos Calatrava (sí, efectivamente siguen existiendo), el caché es similar al de los gallegos. Han pisado muchos platós de televisión con bailarinas en lentejuelas y muchas ferias andaluzas han sido aderezadas con sus peculiares chistes. Humor de brocha gorda fue el que eligió la Asociación de Empresarios de San Cibrao para irse de fiesta. Vamos, una risa.